Semblanza de la Corporación Municipal de Vélez-Málaga al gran artista Eugenio Chicano

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  • Comunicado oficial del Ayuntamiento de Vélez-Málaga tras la Junta de Portavoces celebrada en el día de ayer con motivo del fallecimiento de Eugenio Chicano.

    El Ayuntamiento de Vélez-Málaga convocó en la mañana del martes 20 de noviembre una Junta de Portavoces, con carácter extraordinario y urgente, con el único objetivo de rendir un primer reconocimiento, íntimo y sincero, a la figura del Maestro Eugenio Chicano, con motivo de su triste e inesperado fallecimiento.

    La corporación municipal veleña quiere dar traslado de esta semblanza dedicada al gran artista, dada la inmensa aportación que la vida y obra de Chicano han supuesto para el mundo de la Cultura en la provincia y para la ciudad de Vélez-Málaga, de la que es hijo adoptivo y de la que tan orgulloso se sentía, contribuyendo a su engrandecimiento, y al de toda La Axarquía, dentro y fuera de nuestras fronteras.

  • ‘Todos los caminos de Eugenio Chicano’

    Eugenio Chicano Navarro nos deja siendo joven. Un joven que pasaba de los ochenta pero que seguía reinventándose, aportando y viviendo la vida como lo hacemos los que aún contamos nuestros años en pocas decenas; Porque siempre fue un vitalista.

    Aunque Chicano nació en Málaga, sus raíces se hundían de forma muy profunda en Vélez-Málaga, la ciudad de sus ancestros: “Los Chicano llevamos aquí desde la época del Gran Capitán”, decía siempre que hablaba de su raigambre, con orgullo. Una tierra -ésta de Vélez-Málaga- en la que fraguó su infancia y juventud durante los veranos para vivir el estío con la familia; Las galletas del tío Siro, las tardes con sus primos, la pintura del tío Sixto, el pueblo frente a la ciudad… Una juventud a la que siempre regresaba en estos recuerdos, con el gesto emocionado y la nostalgia propia de quien ha vivido con felicidad profunda.

    Eugenio se enamoró del arte, y al Arte se dedicó hasta hace apenas unos días, entendiéndolo como oficio. ¡Qué estampa más malagueña era la de verlo ir bajando la calle Cristo de la Epidemia, hacia el taller en las primeras horas del día, o hacer el camino a la inversa bien entrada la noche de vuelta a casa! Y es que tal y como él defendía, “para ser artista hay que dedicarse al 100%. Si quieres llegar a ser un artista, pintor, escritor o lo que sea, no se puede ser sólo en los ratos libres”

    Por ello podemos decir que todos los caminos de Chicano llevan a la pintura. Todo Eugenio era una oda permanente al Arte. Conversar con Eugenio –porque era un gran conversador- era descubrir siempre una nueva mirada, sobre lo conocido y lo desconocido, un nuevo enfoque: el pasado y el presente, lo clásico y lo contemporáneo, lo local y lo universal. Su voz cadenciosa y mediterránea era envolvente; firme, asertiva, cariñosa.

    Todos los caminos de Chicano llevan a la pintura. Desde que en los años cincuenta comenzara una carrera de indagación en el Arte, estudiando a los grandes renovadores de la plástica artística. Y conoció a Picasso; referente, modelo y admiración constante de Eugenio. Picasso, que denominaba a Eugenio “El novillero”, fue una obsesión vital de Chicano en sus conversaciones telefónicas en casa de Rafael Alberti. De ahí en adelante su compromiso con el realismo social, su síntesis cromática, el trazo seguro, los elementos de la cultura popular, definieron un estilo personal que situaron a Chicano en un lugar de privilegio dentro del Arte Español y en los mejores museos del mundo.

    Para trabajar en Picasso volvió a Málaga desde Italia, como primer director y organizador de la Casa Natal de Picasso y, en esa vuelta, Chicano se reencontró con sus orígenes y le devolvió a Málaga todo lo que había aprendido en esos años de lejanía. Formó vida y familia con la que desde siempre sería “la Niña”, su inseparable compañera, Mari Luz Reguero, a la que nunca se contentaba con darle las gracias una sola vez. Compañera que también lo trajo a un reencuentro con Vélez-Málaga, recuperando su filiación con esta tierra.

    Eugenio, generoso y atento, dejó para Vélez-Málaga innumerables obras. Cinco carteles, cinco, oficiales de Semana Santa y otros tantos de diferentes hermandades. Congreso de María Zambrano, Vélez-Málaga ciudad Cervantina… porque siempre que se le reclamaba buscaba un hueco entre sus encargos para atender a la ciudad de sus padres.

    Chicano deja un legado artístico que rezuma compromiso, conciencia, rebeldía e inconformismo. La prontezza, la “chicanización”… Su estilo ha marcado a una pléyade de seguidores y admiradores. Se constituye como uno de los grandes referentes de la nueva figuración y el cartelismo, cuya personalidad entronca con lo clásico y lo vernáculo. Creaba desde la tradición, porque era un artista intelectual. El flamenco, lo identitario, la herencia cultural…

    Un vanguardista, que lo fue, y un innovador que supo moverse entre dos siglos. Eugenio llegó a decir que “El Artista no termina de hacerse, hay que morir en el intento”, y se ha ido habiendo no solo intentado, sino conseguido, crear un lenguaje, una estética y una personalidad inolvidables en el mundo del Arte.

    Ahora podemos pensar, ¿qué vamos a hacer sin Chicano? Y el vacío tiene hondura, porque es grande. Pero es preferible pensar en todo lo que hemos podido hacer con él; todo lo que nos ha dado. Todo lo que ha aportado y la huella indeleble que ha dejado, en la vida y en la Historia del Arte. Gracias por tanto, maestro. Gracias amigo. Te seguiremos encontrando en el Arte y en la Pintura, porque todos los caminos de Chicano llevan a ella. Y todos los caminos de la Pintura, nos llevarán siempre a Chicano. Hasta siempre.

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