… y con el mazo dando

  • Allá por el año 2008 publicaba una columna bajo el título de “A Dios rogando…” en la que recogía la buena noticia que me proporcionaba el banco de cordones umbilicales de Málaga. No viene al caso recordarla… pero hoy completo el refrán con esta reflexión.

     
    Se trata de recoger la labor que están realizando personas de la capital maña, mediante el apoyo a la iniciativa de la Iglesia zaragozana  de crear una plataforma bajo el epígrafe: “Plan de emergencia de exclusión social”. Su trabajo concreto: paliar el problema generado por los desahucios de viviendas familiares por motivos económicos. Su compromiso se plasma en la aportación de viviendas para poder ser dedicadas a un alquiler social, proporcionar dinero destinado a facilitar dichos alquileres y la formación de un grupo de voluntarios que acompañen a personas y familias acogidas a estas iniciativas. Pueden leer la noticia en:

     

  • IV Gesto Diocesano contra la crisis


    Me parece que esta iniciativa si que afronta el problema por derecho.
    Las pancartas, las manifestaciones y los discursos megafónicos están muy bien. Pero creo que esto es estar… con el mazo dando.

     
    Por otra parte están las entidades bancarias. En su ámbito hay de todo. Desde usura descarada a trabajo social. Desde capitalismo puro y duro a una actividad solidaria –dentro de lo que cabe-. En este último apartado se encontraban las viejas Cajas de Ahorros, herederas de los Montes de Piedad de antaño, que, al no tener socios, revertían sus beneficios en sus propios fines. Su labor era puramente social y cercana a los mas desheredados. Hoy, desgraciadamente, han dejado de mantener su identidad y se han convertido en Bancos, pero la mayoría mantienen parte de sus objetivos primarios, lo que les llevan a mantener sus Obras Sociales y a estar más cerca de las necesidades primarias.

     
    He investigado un poco sobre los desahucios en Málaga y he descubierto una buena noticia. Una entidad catalana -entre otras- ha tramitado más de 500 daciones en pago en los dos últimos años. Lo que  significa: casa expropiada, deuda saldada; no entregada a cuenta del pago. En muchos casos han dejado en alquiler las viviendas a los propios desahuciados y les ha apoyado con el 50 % de su importe desde su Fundación. Me imagino que otras entidades han hecho lo mismo, así lo espero. Sin embargo hay bancos que han aplicado la ley de forma más dura. Hay gente “pa tó”. Parece ser que estamos reaccionando con un poco de corazón. En Zaragoza y en Málaga.

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