¿Postureo o gestos, en qué quedamos?

  • El pascarolina bescansaado miércoles 13 de enero se constituían las Cortes Generales, y por tanto comenzaba la andadura de la XI legislatura de la Democracia Española. Unas Cortes en las que, tras una segunda votación y con mayoría simple, Patxi López era elegido nuevo presidente del Congreso de los Diputados, gracias a los votos de PSOE y Ciudadanos.

    El Partido Popular, ganador de las pasadas elecciones generales, no conseguía aunar apoyos y se quedaba sin presidir esta importante institución del Estado. Incluso, declinó presentar candidato/a para ocupar dicho cargo, quedando claro que el protagonista indiscutible de esta nueva legislatura es el Partido Socialista Obrero Español, el mismo que muchos daban por muerto en innumerables encuestas variopintas. Y cuando digo protagonista no quiero decir responsable de todo lo que acontece, porque los resultados electorales son fruto del derecho al voto de los y las españolas y quien se supone que debe encontrar “amigos políticos” es el PP, pero no los encuentra. Responsable será el PSOE de lo que hagamos de aquí en adelante, no que nos quieran colgar todas las culpas de lo que ocurre en el panorama político nacional cuando de pactos y gobernabilidad hablamos.

    Pero durante toda esta semana muchos medios de comunicación y parte de la ciudadanía se ha quedado única y exclusivamente con las anécdotas, porque para mí lo son, que transcurrieron durante la constitución del Congreso. He visto más fotos del niño de Carolina Bescansa y de un diputado con rastas que del propio presidente de la cámara alta. De verdad que esto es para hacérnoslo mirar en profundidad. Y con esto no quiero decir que han ganado protagonismo, sino que hemos focalizado el debate en “postureo” para algunos y “gestos” para otros en lugar de hablar de ideas, programas o propuestas de cara a formar un nuevo Gobierno.

  • No son tiempos de líneas rojas ni de imponer objetivos que no se pueden permitir como excusas para no formar gobierno

    La ciudadanía ya hicimos nuestro trabajo el 20 de diciembre en las urnas, entre villancicos y polvorones; ahora son las diferentes formaciones políticas las que tienen que llegar a un entendimiento para darle a España un Gobierno fuerte y que genere confianza, no solo en los mercados y en la bolsa, que parece lo único importante, sino en la sociedad y sobre todo en aquellos que lo están pasando realmente mal.

    No son tiempos de líneas rojas ni de imponer objetivos que no se pueden permitir como excusas para no formar gobierno. Evidentemente yo quiero un Gobierno de izquierdas, porque durante estos últimos cuatro años hemos visto como se las gasta el Partido Popular. Son tiempos de mucho diálogo, como siempre, porque parece que ahora hay muchos que han inventado el arte del consenso con eso de la “nueva política”, pero a la hora de la verdad son otros intereses los que priman en lugar del bien común.

    Carlos Barranquero

    Secretario general de JSA Vélez-Málaga-

     

  • DEJA UNA RESPUESTA

    ¡Comenta!
    Introduce tu nombre

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.