Con Antonio Ruiz, el patriarca de los Hierro, en el recuerdo

  • Antonio Ruiz Jiménez, el patriarca de la mejor dinastía de peloteros del futbol comarcano y provincial, la de ‘los Hierro’ de los Antonio, Pepe, Manolo y Fernando, casi ná. Aquel mediocentro que por los años 50 corría la banda izquierda del estadio Vivar Téllez, para con su zurda (de ahí, el entrañable Zocato) surtir de balones a las viejas glorias de aquel Vélez C. de F., de los Arandilla, Benítez, Reyes, Dominguillo, Segura o Luchana. El mismo que el pasado lunes 16 cumplía sin aspavientos con la universal obligación de despedirse de este mundo, pero ya montado en los 87 años, justo antes de que lo peor de la longevidad le amargara, a él y a sus seres queridos, el inevitable adiós definitivo.

    La dinastía
    Y Remedios Hierro Ruiz, su mujer, la ma­­dre que puso el apellido con el que alcanzarían el estrellato tres de sus cinco hi­jos. Pepe no pasó del Vélez, aunque para cier­­­tos aficionados la tocaba como ninguno, y la niña, Remedios, se dedicaba a sus labores. Una madre que tuvo que esforzarse de lo lindo para que en aquellos difíciles años, los mentados jóvenes peloteros pudieran llegar sanos y fuertes a desarrollar la apasionada afición que la divina ‘zocata’ del padre les inoculó sin remedio posible, para bien de la familia y del fútbol. Una dinastía balompédica, en suma, que a ciencia cierta firmó pa los restos una memorable página de la historia de Vélez-Málaga.

     
    De los otros tres: dos figuras de primera, Antonio y Manolo, y uno de los mejores defensas centrales de la historia del fútbol, Fernando, internacional español y campeón europeo y mundial con el Real Madrid, que antes de retirarse se permitió el lujo de enseñorear su juego por Qatar y la ‘premier’ inglesa. Un verdadero ‘galáctico’: algo de lo que al parecer no se percató a tiempo Florentino Pérez, cuando mareado en su galaxia se creyó (¡inmenso error!) que aquel Madrid de ‘la Novena’, podía funcionar igual sin el veleño y sin Del Bosque. De ahí, la larga decadencia blanca y la consecuente resurrección del Barça. Pero, ¿quién sabe si con ello no salimos ganando los españoles? ¿Quién puede discutir que en ese histórico error no está el quid que permitió a aquellos defenestrados de Don Floren, aquel míster y aquel pupilo, conducir a la Selección Española hasta la conquista del Campeonato Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010? Para que todo saliera bordado, previamente, recordemos, al secretario técnico de la FEF, nuestro Fernando, le tocó en suerte el atrevido papelón de nombrar seleccionador a Del Bosque en detrimento del ganador de la Eurocopa 2008, el controvertido Luis Aragonés. Sin duda alguna, la jugada de su vida.

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    Antonio, el mayor de los hermanos, defensa central, fornido y noble (tanto en el campo como en la vida), acabó su carrera en primera división, en el Málaga, como consecuencia de una gravísima lesión de tibia y peroné. Y Manolo, el tercero, unas veces mediocentro, otras defensa central, que tiene demostrado ser un artista en cualquier terreno. Estando en el Valladolid, clarividente, convenció al entrenador Cantatore para que probara a su hermano Fernando, con el éxito conocido. De político ha sido un buen concejal andalucista en Vélez y como técnico ha protagonizado la época más gloriosa del Málaga de los últimos tiempos pre Pellegrini.

    Sibarita del trabajo
    El 30 de diciembre (capricornio) de 1926, nacía el ‘patriarca’ en la Lonja de Capuchinos, cuando este desaparecido entorno era ciertamente la lonja del convento de los frailes capuchinos, donde al parecer abundaban los maestros de escuela, Don Eugenio Yuste, Piédrola o Don Miguel Ayllón, que fue el suyo. Después de ayudarle a su padre (José Ruiz Pérez) con la ruleta en lo de las sogas y los cordeles para las traíñas de la Torre, y los 4 años del tejar de Serrano, Antonio trabajó toda su vida, desde los 17 años, en el mercado ‘mayorista’ de Vélez. Siempre envasando tomates o habichuelas, en el campo o en el puesto, incluidas las cuatro temporadas que estuvo fuera con Jorge Molina (transportes Urbán y Molina, el de los Leyland 90 y “los Beabe”), repartidas entre el mercado de Legazpi madrileño, la de Valencia con la naranja y la de Jaén con la uva. ¡48 años!, que se dice pronto, primero en el mercado antiguo (entorno San Francisco), de los Pepito Arroyo, los Toca, los Zayas, Miguel López, Juan Acosta, Sebastián Valera, los Ranea…, y después, desde el 55, en el nuevo de la explanada de la estación del tren. Un proverbial tiempo de tomates podridos en el fondo de los pañiles, que un sibarita del trabajo bien hecho, como Antonio era, capeó como pudo.

    Maquinando el cambio

    Que yo recuerde, desde siempre me gustaba preguntarle cosas del mundillo del fútbol, que él contestaba con agrado, a pesar de que para muchos, y en la distancia, pudiera parecer algo áspero. Pero yo sabía que en el fondo, y en corto, era un personaje entrañable. Ya por último, cuando se paraba conmigo en el quiosco de prensa de Las Carmelitas, de vuelta de su acostumbrada caminata diaria— todavía tuvimos tiempo de ponernos de acuerdo (a las puertas de la Eurocopa y durante su transcurso) en lo conveniente que sería para la Selección Española que ‘El sabio de Hortaleza’ le pasara el testigo, de una puñetera vez, a un hombre como Del Bosque, ¡incluso si España volvía campeona! Y pasó, lo que tramábamos que pasara…, felizmente.

     
    En fin, algo de la vida de una familia veleña alrededor de una pelota, “la vieja” que diría Don Alfredo, de la que su patriarca nos acaba de decir adiós. Y de un deporte, a veces despreciado por algunos pusilánimes e intelectualoides con síndrome de resistentes, del que observo se está convirtiendo en una de las mayores y más eficaces ‘ONG’ del planeta. O lo que es lo mismo: una de las mayores ayudas de Occidente, en dinero contante y sonante, y en servicios y expectativas, para los niños de las zonas del mundo todavía subdesarrolladas.
    Antonio, descansa en paz y orgulloso, con la certeza de que tu ‘gente’ no te olvida.

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  • 2 COMENTARIOS

    1. solo decir que «Antonio acabó su carrera en primera división, en el Málaga, como consecuencia de una gravísima lesión de tibia y peroné.» no es cierto, un saludo!!!! lo pone en la wikipedia..

    2. «en el mercado antiguo (entorno San Francisco), de los Pepito Arroyo, los Toca, los Zayas, Miguel López, Juan Acosta, Sebastián Valera, los Ranea…».

      Con perdón..ahí falta Amparo, y hay qu eponerlo, una mujer «pionera» inteligente y más allá de su tiempo….

      ..Sebastián Valera..no había leído este nombre y Apellido desde hace cerca de 60 años..como pintaba Barrera al carboncillo…Pepito Arroyo, el hijo del Marqués, ..aprendí a ajugar al ajedrez mirando a Lobato y sus colegas, mury cerca de ahí……Nadal, su bigote inolvidable, los Toca Luis…amabilísimo cordial, los recuerdo, Zayas..cuantos cortes incuestionables eh!…..Miguel López y sus hijos…Ranea ..Cunini tremendamente humano, etc…me crié con ellos….entre ellos…las mejores lecciones de mi vida, allí entre pilas de tomates…premios extraordinarios ..de licenciatura etc etc.. un millón de entradas en Google…..me acuerdo y me emociona esto más que todo eso amigo …créame.
      ….
      Con mi reconocimiento y mi entrañable recuerdo a sus referencias.

      Saludos

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