Veleños del Siglo XX: Don Rodrigo Vivar Téllez

217
  • Rodrigo Vivar Tellez.
    Rodrigo Vivar Tellez.

    Don Rodrigo Vivar Téllez (Vélez-Málaga, 1906 – 1991)

    Supongo que quien hasta aquí ha llegado —a este 60º personaje de la galería de Veleños del siglo XX—, tendrá archisabido que estas reseñas no lo son, en absoluto, al modo burocrático u oficialista; sí al estilo de ‘Juan Palomo’, “yo me lo guiso y yo me lo como”, a manera de autor que escribe desde la perspectiva de la plaza pública sin más limitaciones que las de su hipotético talento. Viene esta entrada a cuento, porque más de uno me echará en cara esto de ‘Don Rodrigo’. Pues, si tal hubiere, que se fastidie y Santas Pascuas: el pueblo manda y a éste, con dinero y sin dinero, durante mi ya larga vida le he escuchado denominarlo como ‘Don Rodrigo’ y además —aquí sí cabría sorprenderse—, siempre con respeto y cariño. Y es que, desde cualquier perspectiva que miremos, Rodrigo Vivar Téllez ha sido uno de los personajes más poderosos de la historia de Vélez-Málaga, del tenor de ‘Don Antonio de la Cruz’ o Federico Vahey. Ciertamente, a la usanza de una época que fenece ante la democratización de los tiempos, en los que, paradójicamente, ‘Don Dinero’, incluso el ganado a patadas, se ha impuesto como el único ‘Señor’, aquí o en Pekín, haciendo tabla rasa del personal.

     
    De casta le venía al galgo, y no sólo por prohombre del Régimen del 18 de Julio. De familia de agricultores y profesionales de alta graduación, médicos o ingenieros, él mismo estudió derecho en Granada, se doctoró como juez y como tal, durante la II República, ejerció en Vélez-Rubio, Campillo y Coín (aquí llegó en marzo del 36, ya muy volcado con la Falange). Pueblo malagueño, este último, donde le pilló el estallido de la Guerra Civil —al fracasar el golpe de Estado del 18 de julio de 1936—, por lo que, para salvar el pellejo, lo camuflaron de demente senil en un hospital de Málaga. Desde el que salió para, de inmediato, a la entrada de las tropas de Franco, hacerse cargo de la represión del ‘nuevo régimen’ en la capital. Al tiempo que era designado para desempeñar expresamente el mismo cometido en Vélez, Coín (donde vuelve como vencedor) y Ronda, hasta el final de la guerra.

  •  
    Desde aquí, su meteórica carrera con el bando triunfante: 1938. Delegado provincial de Justicia y Derecho de la Falange en Málaga / 1940. Delegado provincial de Información e Investigación de Falange de Málaga / 1940. Gobernador civil de Almería / 1942. Gobernador civil de Vizcaya / 1942. Consejero nacional del Movimiento / 1943. Procurador de las nuevas Cortes Españolas. Estuvo 34 años durante sus 10 legislaturas, hasta el famoso ‘haraquiri’ de 1977. / 1944. Vicesecretario general del Movimiento (Falange) / 1952. Secretario de las Cortes Españolas / 1958. Jefe del Sindicato Nacional Textil / 1964. Vocal del Tribunal de Defensa de la Competencia / 1968, Vocal titular del Tribunal Arbitral de Seguros, …

     

    Prestigioso profesional del derecho y del Estado, serio, pragmático e importante

    En suma, un prestigioso profesional del derecho y del Estado, serio, pragmático e importante. Entre la misma jerarquía del Régimen estaba considerado como un tecnócrata. Estas dos citas del historiador Stanley G. Payne, nos lo retratan para la historia: “La burocracia de la FET se dejó bajo la administración del Vicesecretario, Rodrigo Vivar Téllez, un ex juez de reconocida honestidad. Vivar Téllez no era un fascista y no entendía por qué se quería mantener la organización del Movimiento”. “Tenía Vivar Téllez reputación irreprochable de caballerosidad, de honradez, de tacto y de alteza de miras, a falta de una brillante inteligencia. Había sido juez en Málaga y llego a las esferas directivas del Partido arrastrado por Arrese. Franco no le tenía en gran aprecio personal, debido a su franqueza, pero estaba seguro de su lealtad. Vivar Téllez no era falangista y no veía la necesidad de prestarse a aquella farsa. Entendía que la FET era ya cosa muerta”. Falange. Historia del fascismo español. París: Ruedo Ibérico.

    Prestigio y responsabilidades, que no le impidieron un fluido contacto con su pueblo, donde pasaba la mayoría de los veranos. Con sus familiares disfrutaba de las playas torreñas, se reunía con sus amigos en los Baños de Octavio, o en El Yate, ya viudo, con su sobrino Alfonso Téllez, el Capitán Tinto, Juanito Lemos, Eugenio Chicano o su buena amiga Marisa Judas, escuchaba encantado a Pepe Luis Conde cantar ‘Mi burrito’, ‘Volare’ o ‘Maruzella’. Hijo del agricultor (Casa de la Viña, etc.) Fernando Vivar Torres y de Amparo Téllez Macía y hermano de Fernando, Amparo, José, Francisco, Lola y Mercedes, casado con Araceli Mira Herrera tuvo 4 hijos, Rodrigo, Fernando, Araceli y Amparo. Todavía podemos saludar al paso por Las Carmelitas a José Luís Vivar Marín, el militar que también fue su secretario, ver pasear a su hijo por Torre del Mar o contemplar la obra del pintor Rodrigo Vivar, su sobrino.

     
    Pero, cuando por las vicisitudes de la historia te ponen, como a Don Rodrigo, en la tesitura de ejercer ‘tus’ plenos poderes sobre las vidas de ‘tu’ propia gente, en tu pueblo natal, donde forzosamente habría de ser juez y parte (a él también le mataron familiares y amigos), entiendo que fue un disparate político (de quien lo ordenara) y una negra página en su grueso libro de servicios al Régimen y a España.

     
    Ya era demasiado comprometido ejercer tal función en Málaga capital, cuánto más en Vélez. ¿Fue su voluntad?, ¿o lo forzaron, como opina Jesús Hurtado en su honesta reseña sobre nuestro personaje? No lo sabemos: un dato capital que Rodrigo se llevaría a la tumba. Para mí es un enigma, que sabiendo a lo que se enfrentaba —¡tantas vidas humanas de vecinos y hasta de amigos! (intervino para que al comunista Antonio Zorrilla le conmutaran la pena de muerte por la de destierro, etc.)—, no intentara ejercer tamaña autoridad en un ámbito alejado, donde poder desempeñar la profesionalidad con la neutral distancia requerida. No tengo vocación de juez, para la ocasión prefiero evocar el fandango de Antonio Pérez Guerrero, ‘El Sevillano’: “Sobre su conciencia llevan los sabios de más talento…”.

     
    Proverbial llegó a ser su elegante atención a todo lo que, proyectos u hombres, de su Vélez le llegaba a Madrid. El estadio de futbol del Vélez C. de F. y una avenida principal, llevan su nombre en Vélez-Málaga.
    – – — —
    Últimos publicados: Laureano Casquero / Ant. López Claros / Evaristo Guerra / Antonio del Oasis / Manolo Reyna / Juan Zayas.

  • 1 COMENTARIO

    DEJA UNA RESPUESTA

    ¡Comenta!
    Introduce tu nombre