Terremoto Vélez-Málaga

  • A las nueve de la noche del día 25 de diciembre de 1884 se sintió en España un terremoto. En los siguientes días se sucedieron, unas tras otras, las más desgarradoras noticias. Mas de cien poblaciones se habían visto afectadas y más de dos mil personas habían quedado muertas o heridas en las provincias de Granada y Málaga, lugares en donde, de un modo especial, se había cebado la tragedia.
    Por lo que respecta a la capital de la Axarquía, un contemporá¬neo del suceso, el maestro don Manuel González Herrera, en su libro “Mis Memorias“, publicado en Argentina, allá por el año de 1944, en su página 18 nos cuenta “…Inmediatamente de la enorme sacudida terrestre, el pueblo todo se volcó en las calles, huyendo precipitadamente hacia las afueras de la ciudad, teniendo en cuenta el inminente riesgo que se corría de permanecer en ella; pues el derrumbamiento de edificios causó varios muertos y un considerable número de heridos. Esa noche la pasaron, la casi totalidad de los vecinos, alrededor de grandes fogatas al aire libre, ya que los temblores de tierra, si bien con mucha menor intensidad que el primero, se sucedían a intervalos de 5 a 10 minutos…” Y una monja veleña de Las Claras, sor Rafaela Trasierra Salido, en un memorial manuscrito conservado en el Monasterio de Nª Sª de Gracia, nos cuenta lo que vivió la comunidad religiosas en aquellos momentos: “…Cuando a las nueve menos cuarto hizo un terremoto tan atroz que jamás se ha conocido otro, yo desperté despavorida al sentir el ruido y los gritos de todas pidiendo misericordia, y sin darme cuenta de nada, me senté en la cama, donde sentía caer pedazos de ladrillos y mezclones, obligándome a saltar de ella los vaivenes que daba el catre y el desprendimiento y caída de los hierros que rodeaban la cama. Todo era aterrador. La puerta del mirador, que estaba cerrada con una fuerte cerradura, se abrió de par en par, con violencia; la de la tribuna lo mismo; el tabique que hay en el mirador dando con el nicho de Nuestra Señora de Gracia se desplomó y éste se agrietó todo, entrando una nube de polvo, que unida a la que despedían los enmaderados en los vaivenes que daban, nos sofocaba. A todo esto a oscuras, todas clamando y pidiendo misericordia e invocando a todos los santos…”
    La valoración total de los daños ocasionados ascendía a un total de 13.353.597 pesetas. Y por lo que respecta al balance humano en la provincia, en total se produjeron cicuenta y cinco muertos y ochenta heridos. Ello en cuanto a los datos oficiales, siendo muy probable que, al menos por lo que respecta a los heridos, el número fuese considerablemente mayor.
    Las noticias de las desgracias que habían producido los movimientos sísmicos movió a la solidaridad a los distintos pueblos de España y a treinta y cinco de los países del mundo. Los donativos que se enviaron para atender a los damnificados ascendieron a la cantidad de seis millones cuatrocientas mil pesetas, de las cuales, aproximadamente, la mitad procedía de las provincias españolas y la otra mitad de países extranjeros. Por un Real Decreto de 13 de abril de 1885 se nombraba Comisario Regio a don Fermín Lasala y Collado, Duque de Mandas, Ex Ministro de Fomento y Senador del Reino, al cual se encarga de dirigir e inspec-cionar la reedificación de los pueblos de las provincias de Granada y Málaga, y destinar, y dar empleo, a los fondos recaudados por y para aquellas atenciones.
    Por lo que respecta a Vélez-Málaga, la Comisaría Regia le adjudicó el 1,718% del total del dinero a distribuir entre los damnificados. Cantidad relativamente importante si tenemos en cuenta que fueron 101 los pueblos auxiliados de los 104 afectados, y que, en los seis de Alhama de Granada, Arenas del Rey, Albuñuelas, Güevèjar, Periana y Zafarraya, la Comisaría Regia construyó directamente viviendas, empleando el 59,55% del presupuesto, por lo que se habría de repartir tan solo el 40,45% entre los 95 pueblos restantes.
    Aparte de las ayudas proporcionadas por la Comisaría Regia, otros organismos aportaron importantes cantidades para hacer frente a los daños, tales como el Monarca, el Obispado, la Comisión del Fomento del Trabajo Nacio¬nal, comisiones diversas… El 8 de diciembre de 1885, la Comisión del Fomento del Trabajo Nacional adquirió en Vélez-Málaga un solar para construir 24 viviendas para los damnificados, que se edificaron en menos de un año, siendo entregadas el 21 de noviembre de 1886. El 12 de mayo de 1885 una comisión científica, en un extenso y documentado informe afirmaba que la mayor parte de los daños se debió a las malas condiciones de edificación, aduciendo, por lo que a Vélez-Málaga se refiere, lo siguiente: “…Alzan los tapiales de dos o tres pisos, o raman tabiques en pilastras de ladrillo de cocción; y este último sistema es el de las construcciones antiguas de Málaga. En todas partes las maderas son pésimas, mal clavadas y sin trabazón alguna, siendo general que los pares de armaduras para los tejados descansen en las paredes sin empleo de soleras ni hileras; y los maderos de piso, sin carreras para su sostén, y solo empotrados en los muros, quedan sueltos e independientes si sufren un movimiento general.”
    En estas navidades, en Alcaucín, se ha sentido un terremoto que ha asustado grandemente a sus habitantes, aunque sin mayores consecuencias. La verdad es que vivimos en una zona sísmica. ¡Menuda Historia!

     

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