Teatro en Vélez

  • Decimos que alguien “hace teatro” cuando “interpreta” un papel o “representa” una postura determinada, sin ser eso exactamente lo que piensa o cree. Y es que todos – ¡el que esté libre de pecado que tire la primera piedra! -, no siempre somos diáfanos, claros, defensores a ultranza de nuestros pensamientos, sino que ocultamos, todo o parte, de nuestro modo de ver o entender algo. Los de aquí somos especialmente teatreros. Y ello, posiblemente, por la larga tradición escénica que ha existido siempre en la ciudad, llamada capital de la Axarquía. Y es que, para quien no lo sepa, en este municipio hubo uno de los más antiguos “teatros” – entonces llamado “corral de comedias” – que hubo en Andalucía durante la llamada Edad Moderna.
    La más lejana noticia sobre representaciones teatrales en Vélez-Málaga corresponde a las del año 1626, y hace referencia, exclusivamente, ¬a que durante el verano de este año actuó por estas tierras la compa¬ñía de cómicos de Juan Martínez, con obras originales del propio director de la compañía. El lugar donde se llevaban a cabo las mismas era un espacio especialmente habilitado al efecto, en el llamado Hos¬pital de San Marcos, hoy conocido como de San Juan de Dios. El Hospital de San Marcos era, pues, de verano en vera¬no, el lugar de encuentros teatrales de los veleños. El precio de las locali¬da¬des, como resulta lógico, oscilaría con los años. Sabemos con certe¬za, por la documentación conservada, que la compañía de Margarita Zuazo cobraba “seis cuartos” por cada persona espectadora, de los cuales cuatro eran para la compañía y dos para el Hospital. Según los datos que tenemos, era tónica general que la mayoría de las compañías de comediantes que venían a actuar a Vélez-Málaga se encontraban en situación económica muy precaria. Ello explica que, en la mayor parte de los casos, había que adelantarles dinero para los gastos del viaje, de lo que luego se resarcía el Hospital en la liquidación de “final de temporada”. Prueba de ello son los seiscientos reales prestados por el mayordomo Luis Camberos a la Compañía de María de Segura, o los cuatro mil que Jacinto Ruiz tiene que adelantar a Bernardo de la Vega, o los dos mil que “para viajes, cabalgaduras y carrua¬jes” exige Margarita Zuazo al licenciado Ramírez Cerón…
    A finales del verano de 1673 actuó en la ciudad la im¬portante compañía de Antonio Correa y María de Rojas. Junto a ellos venían Fernando de Salas y su esposa Leonor María, Fran¬cisco García y su mujer Antonia María, Atana¬sio de Pereda (guardarropa) y su esposa Esperanza Ripoll, Juan Antonio Alar¬cón (gracio¬so), Domingo y Antonio de la Plana (músicos), Fran¬cis¬co Rico, Juan Matías, Pedro Juan (músico segundo), José Toro, Alonso Pizarro, María Enríquez, Francisca María y Jose¬fa Villarreal…
    No nos ha sido posible conocer los títulos ni los autores de la inmensa mayoría de las obras que estas agrupaciones de cómicos representaban. La única cuyo título conocemos se lleva a cabo en el siglo XVIII. Se llamaba “Paso de Cerenguez” y, precisamente, fue prohibida por el Tribunal de la Inquisición de la ciudad de Vélez, por “obscena, escan¬dalosa y provocati¬va…”, según afirma don José Luis Estrada y Segalerva, en el tomo III de sus “Efemérides Malagueñas”, siguiendo noticias, probablemente, del experto malagueño don Narciso Díaz de Escobar.
    También tenemos noticias de algunos actores destacados que se formaron profesionalmente, y triunfaron, en el corral de comedias veleño, tales como el cordobés Roque de Figueroa y el navarro Juan Gar¬cía. Y es que la tradición teatral o escénica influye mucho de generación en generación, hasta crear “el ambiente” propicio que hace que la habilidad se reproduzca, crezca, se difunda…
    Y quizás por esta larga tradición teatral de la ciudad podamos explicar muchas de la “interpretaciones” que observamos en la vida pública veleña. Desde los plenos municipales hasta las ruedas de prensa, desde los actos más serios hasta los más festivos, desde el gobierno a la oposición, desde las instituciones a las asociaciones y agrupaciones… La verdad es que cada vez se multiplican más los golpes de efecto, la magnificación de las noticias, las enredadas relaciones inter-grupos-municipales, las comparecencias públicas de responsables de cualquier tipo de agrupamiento de aquí. A veces se hacen actos o se convocan actividades, provengan de donde provengan, con la finalidad única de “estar presente” en los medios de comunicación. Ello es real, todos lo sabemos, seamos o no cercanos a los mismos. El famoso dicho de que “lo que no sale en la televisión es como si no hubiese existido”, cada vez cobra más fuerza. Podemos intuir que, en todo ello, hay “mucho teatro”. Creo. ¡Menuda Historia!

     

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