HNOS. LAZA PALACIO (Modesto, Vélez I901 – Málaga1996 y Manuel, Vélez 1909 – Málaga 1988)

  • Una de las maneras de medir la consistencia cultural de las ciudades, la de Vélez-Málaga en este caso, podría ser el grado de memoria o conocimiento que mantengan de sus personajes sobresalientes. Y, planteada así la cuestión, no podemos decir que nuestra ciudad salga muy bien parada en esto de la memoria patrimonial. Válganos el caso de estos dos eminentes personajes del ámbito cultural y científico malagueño, Modesto y Manuel, que Vélez-Málaga, su cuna, tiene prácticamente ignorados. Por quedar huérfanos prematuramente, de Modesto Laza Herrera y Rosario Palacio, estos ilustres veleños dejaron pronto su tierra para irse con sus tíos paternos a la capital; Modesto con Enrique, sin hijos y farmacéutico, y Manuel con Laureano.
    Siguiendo los pasos de su tío, Modesto Laza Palacio cursa igualmente la carrera de Farmacia. A partir de 1930 inició los estudios sobre la flora y la vegetación de las sierras que se extienden entre La Axarquía y Ronda, y que en 1946 publicaría con el título Los estudios sobre la flora y vegetación de las sierras Tejeda y Almijara. En 1931 presenta su candidatura para las elecciones municipales de Málaga, formando parte de la lista del Partido Republicano Radical Socialista de Alejandro Lerroux. Concluida la Guerra Civil, durante un breve tiempo sufre prisión, hasta que puesto en libertad un año después, en el mismo 1940, presenta brillantemente su tesis doctoral en la Universidad de Madrid. En 1955, pasando de lo estrictamente científico, da comienzo a la que posteriormente será su más renombrada obra literaria, El laboratorio de la Celestina, en la que analiza las plantas que son utilizadas para la preparación de pócimas y ungüentos mágicos; a la que seguirían, Los fármacos afrodisíacos en un autor castizo del siglo XV y El ungüento de las brujas. Obras que le propiciarían una fluida relación epistolar con Pablo Picasso. Merecidamente reconocido es el compromiso de este veleño en la salvación de la finca de La Concepción y su decidida lucha por la creación de una universidad para Málaga, la cual llegaría en los primeros años 70. En el 82, la ya lograda Universidad de Málaga le otorgaba la Medalla de Oro.
    En 1909 nace Manuel Laza Palacio, con la mala fortuna de que durante el parto su madre muere desangrada. Con las enseñanzas y sostén de su tío Laureano, estudia Derecho en Granada, participando como profesor ayudante, para después trasladarse a Málaga. Desde una perspectiva intelectual (era socialista) entra en contacto con don Francisco Giner de los Ríos, el pedagogo creador de la Institución Libre de Enseñanza y promotor del movimiento krausista en España. Después de la Guerra Civil fue encarcelado por haber participado activamente con la Reforma Agraria en el repartimiento de Antequera y haber pertenecido a la logia masónica ‘Pitágoras’ de Málaga. Tras transitar en el corredor de la muerte, donde estudia Filología Clásica, y mientras esperaba ser ejecutado como tantos otros, la sentencia capital le es conmutada por la cadena perpetua. Más tarde sale en libertad y se dedica a la enseñanza. El griego y el latín serían sus asignaturas, sus herramientas de docencia y sustento familiar y miles de formados pasarían por sus aulas, las de lo colegios privados religiosos más prestigiosos de la ciudad de Málaga. “Paradojas de la vida —deduce Fortes Figuerola—, un republicano, socialista, agnóstico y masón, como Manuel, parecía rifado en los principales centros educativos religiosos [jesuitas, agustinos, maristas, teresianas y otros], y en los primeros años de la dictadura militar”. Buena parte de su vida (38 años) la dedicó al descubrimiento y estudio de la Cueva del Tesoro de Rincón de la Victoria, de la que llegó a ser propietario. Es autor de Gárgoris y Habidis, un texto que años después le serviría a Sánchez Dragó para su exitoso libro del mismo nombre.

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  • 2 COMENTARIOS

    1. Es cierto que a veces no se hace justicia, como en este caso, a dos ilustres veleños, de una gran altura intelectual,como fueron Manuel y Modesto Laza Palacio. Me intereso por ellos porque eran tíos de mi padre y aunque yo era muy pequeña aún recuerdo cuando iba a visitarlos a Málaga. Probablemente sus tendencias políticas,durante la dictadura de Franco,les catapulto al no reconocimiento de su densa labor intelectual. A estas alturas donde estos prejuicios ya están bastante superados, el pueblo de Vélez Málaga, debería reconocer a estas dos personas que amaron, investigaron y trabajaron con gran tesón en la provincia de Málaga.

      • Gracias, Ana María, por ese recuerdo y su expresión en este foro.
        Soy hijo de Manuel, y ahijado de su hermano, mi tío Modesto.

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