Los medios de comunicación

  • Después de la Guerra Civil el control de los medios de comunicación es completo en todo el país. Tres grandes grupos ocupan la actualidad periodística de la época. En primer lugar la prensa privada, que no independiente; en segundo lugar la prensa de la Iglesia, constituida por una cadena de diarios, que en 1956 eran 34, con el “Ya” y la “Agencia Logos” a la cabeza; y, por último, la “Prensa del Movimiento”, integrada por 35 periódicos, 45 emisoras de radio y la agencia de noticias “Pyresa”, que en Madrid capitaneaba el diario “Arriba”, y, en Málaga, el diario “SUR”. A la prensa del Movimiento se le unían, como apéndices, el diario “Pueblo” y la “Agencia Efe”.
    La uniformidad, la censura y las adhesiones inquebrantables son lo común en el momento. Solamente la Iglesia – claramente sometida y controlada por el Régimen – se permite algunos timidísimos escarceos en los últimos años de la década de los cuarenta.
    En este contexto, al llegar 1950, nace en Vélez-Málaga el “Guión Parroquial”. Se trata de una pequeña hojita-revista mensual en la que se dan cuenta de las obras parroquiales, de los cultos… Pero, poco tiempo después, a mediados de los años cincuenta, y siempre bajo el paraguas protector de la parroquia de San Juan Bautista, aparecen algunos medios de comunicación que, de un lado, continúan con la ilusión despertada por el “Guión Parroquial”, y de otro, ya denotan un cierto airecillo no eclesial, si bien siempre dentro de los parámetros sacros para no arriesgarse a una intervención gubernativa. En este contexto nacen los periódicos “Vélez” y “Fortaleza”, así como la emisora de radio “La Voz de la Parroquia”. Poco a poco, estos medios controlados, se van aventurando a tocar temas no religiosos, y, en sus últimos tiempos, se nota ya la maduración pseudoaperturista de la sociedad española ante los años sesenta. De todos modos, del contenido de los veinte números impresos, que ven la luz, del mensuario "Fortaleza" a los del multicopiado "Axarquía" – revista de la Asociación de Vecinos, que, en los años setenta va a ver la luz, también en la sacristía de San Juan – media el abismo del aire atrevido y reivindicativo de la progresía veleña.
    El 11 de octubre de 1956 se inaugura la emisora de radio “La Voz de la Parroquia”. Emite desde la residencia sacerdotal de San Juan Bautista hasta el Cerro de Los Remedios, donde se instala el poste reemisor. Al frente de la misma, y como verdadero artífice de ella, está el cura don José del Campo López, y, como subdirector, don Antonio Tenllado Padilla. Se inicia con el insistente apellido de “parroquial benéfica” que le permitiera la subsistencia ante la negativa oficial de autorizarla. Su funcionamiento "clandestino" va a durar tres años, hasta que, en abril de 1959, obtiene una tímida autorización cuando el Ministerio de Información y Turismo reconoce 102 emisoras de la red de la Iglesia, entre las que aparece la Voz de la Parroquia con el número 84. Este mismo año de 1959 se construye un salón de actos y audiciones, con escenario, que impulsa grandemente a la emisora.
    Este poderoso medio de comunicación capta pronto la atención de todo Vélez-Málaga. Se crea una agrupación de "socios" que, además de apoyo económico, suponía un apoyo moral a la obra. El mundo cultural, también, anima incondicionalmente el empeño, y junto a los locutores, aparecen grandes colaboradores como Amadeo Téllez, José Méndez Hoyos, Miguel Bergillos, etc. El cante flamenco, las grandes orquestas, la música del momento…, junto a los concursos, los “discos dedicados”, la información local y cultural… La noche de los sábados, en directo, se lleva a cabo el programa estrella “Emisión Caridad”, dirigido personalmente por don José del Campo. El sacerdote llama a la solidaridad de los veleños con los más necesitados. Cada semana se resuelven gran cantidad de "casos", y junto a una crecida y creciente audiencia, se obtienen valiosos recursos para medicinas, alimentos, viajes, reparaciones de viviendas, etc.
    Una incomprensible dejadez de los veleños va dando al traste con un proyecto tan interesante. Y aunque hubo momentos de gran empuje, salpicados de baches más o menos profundos, la "Voz de la Parroquia" se fue apagando poco a poco ante la indolencia de todos. En estas circunstancias, la emisora no sobrevivió a su fundador. Trasladado a Málaga don José del Campo, a mediados de los años sesenta, la emisora de radio veleña desapareció. De la “Voz de la Parroquia” pasó a “Radio Popular de Málaga en Vélez-Málaga”. Y, al poco, el cierre final.
    Es difícil que ningún veleño de más de cuarenta años haya podido olvidar sus emisiones, lo que significó como medio de difusión, diversión y solidaridad. Sus programas fueron referente obligado de todo proyecto cultural, de todo empeño solidario, de toda tentativa de movilismo en estas tierras. Quizás en el presente, con cerca de una docena de medios de comunicación en Vélez-Málaga, y con abundante confusión en muchos órdenes, los de aquí sentimos nostalgia ante la rememoranza de aquella pequeña emisora de radio que supuso un puñado de ilusiones y modernidad en una población con evidente retraso cultural y escasas propuestas de futuro. ¡Menuda Historia!

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