Carta despedida de Ruiz Oliva

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  •  Doce años al frente de la ACEV, renovando mi puesto cada dos años con un equipo de personas en la directiva que siempre han protegido los intereses del colectivo y siempre con actitud de afecto, incondicionalidad y respeto a la ACEV y a mi persona.
    Años que pasan como un soplo al mirar atrás, pero han sido muchas las reuniones, proyectos, esfuerzos, horas, kilómetros, presencia en Málaga, (dónde quiera que hizo falta), en Sevilla, a firmar resoluciones, sin dietas ni kilómetros.
    Encontré una asociación con una infraestructura mínima, un local de alquiler y una secretaría a media jornada: Inmaculada Herrera, fantástica, siempre incondicional.
    Una asociación sin más ingresos que la cuota de los socios, totalmente insuficiente incluso para una estructura escuálida, así fue el pasado de la ACEV.
    Conseguimos apoyo de la Cámara de Comercio de Málaga, conseguimos apoyo de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), para equipar la nueva sede, en propiedad, que compramos en el 2007 a precios del 2000. Un local adecuado para nuestra realidad, para los tiempos de prosperidad y para las de vacas flacas, otros colectivos fueron más ambiciosos y tienen hoy sus locales embargados.
    Tenemos una sede moderna, equipada, informatizada, en pleno centro, muy cuidada. Hemos llegado a tener hasta cinco personas trabajando al mismo tiempo, en turismo, en nuestra revista, en nuestra web, en la administración pública, y el desarrollo de nuestro municipio.
    Hemos colaborado con la Asociación de Torre del Mar, hemos ido de la mano.
    Nuestros empresarios son Cum Laude y más ahora con lo que cae en la calle, hemos peleado por tener solares para aparcamientos, el pozancón detrás del mercado (permuta de terrenos), Gotoparking su apertura, evitamos que se retrasara la apertura del aparcamiento del Carmen. Nos hemos sentado cientos de veces con los políticos de un signo y de otro, hemos tenido muchas horas de reunión, muy buena relación pero pocos frutos, esa es la realidad, nos oían educadamente pero no avanzábamos en gestión que era lo que nos importaba.
    Concursos que son ya una tradición en la ACEV, “Sueña por un día” seis mil euros y muchos gastos que había que buscar. “Lluvia de Regalos” igual, buscar colaboraciones, “Viaja con tu comercio”, “Concurso de Escaparates”. Vallas publicitarias, cuñas de radio, Cartelería, etc…, todo con la finalidad de incentivar las compras en Vélez-Málaga.
    Por fin, sacamos adelante la “Ruta de Tapa”, hay una gente con ganas y poderío, es el momento, estáis con racha.
    Presencia en Facebook, Twitter, Web dinámica, revista sacada adelante con mucho esfuerzo, sin vender publicidad, mirando siempre por los socios.
    Me voy orgullosa de mi gente, me duele dejar la ACEV, doy las gracias a todos los empresarios, a cada uno de ellos, jamás ninguno me ha dicho no a nada que le haya planteado, me voy queriendo a la ACEV lo mismo que mi casa. Me ha dado mucho como persona, me ha sostenido en momentos difíciles personalmente, cada uno de los miembros de la directiva.
    • Alejandro Clavero, que me llama jefa.
    • Domingo Heredia, que me quiere.
    • Manuel Escaño, será mi amigo para el resto de mi vida.
    • Fausto Santaolalla, incondicional, vivo y dispuesto junto a Nieves.
    • Fernando Lisbona, Torreño del polígono de Vélez, con todo lo que tenía que hacer, siempre ahí arreglando la circulación del polígono con Sara Sánchez y todo lo que estaba en su mano.
    • Luis de Maratón, siempre reivindicando positivamente, mi cariño a la calle Camino Málaga entera.
    • Juan Olmo, volcado, entregado e incondicional.
    • Miguel Espejo, mi gran Miguel, ahí mientras yo aguantara el estaba, unas veces con fe, otras enfadado, pero ahí.
    • Francisco Martín (Pacorro), agnóstico, ahí, Pablo del Estanco más agnóstico, ahí. Todos ahí y con el respeto de los socios, críticas, puede que algunas, no muchas porque al que criticaba le decía que viniera a la directiva a trabajar. Á propósito olvidaba a Antonio de Rubeltor, muchos hombres y pocas mujeres, Ana Mari del Jade, Patricia Cid y Mª Eugenia Farré.
    • Fátima, testaruda, cabezona y trabajadora inconfesable. Hace lo que tú quieras, siempre pero te escucha a medias porque ella ya sabe lo que tú quieres, ¿ o no ¿ un abrazo Fátima.
    • Más tarde Eva, educada, discreta, siempre atenta. Gracias Eva.
    • Roberto, periodista; José Luis despistado a veces; Patricia Cid, también Mª Carmen Morales del Rincón de la Victoria; gente que sé que aman la ACEV y tienen algo que agradecer siempre a sus socios y directiva.
    Mucha emoción, cariño, entrega, buenos momentos, culminados con nuestra cena de gala, cena sin igual en toda la costa oriental, drack Queen, Dolly, el humorista Larry de TV, espectáculos buenos y cuando no teníamos presupuesto “Rafaella Carrá” y su grupo “Juan F. Olmo Miguel Espejo y Domingo Heredia.
    Los Village People, mucho espíritu y cariño y yo a veces sin ganas pero de Rafaela Carrá.
    Doy las gracias a todos y me llevo una sola frustración, me llevo una apatía, un desencanto, una desilusión, una impotencia, la imposibilidad de avanzar en la zona azul y los aparcamientos de Vélez-Málaga, es mi suspenso o al menos es el gran suspenso que nuestra clase política no nos ha facilitado nunca avanzar en ello, Vélez-Málaga es el único municipio de Andalucía de más de 20.000 habitantes que no tiene zona azul y mantiene una situación insufrible de circulación por el centro de la ciudad, lo intenté con todos los equipos de gobierno y según todos ese no era el momento, ni con Sara Sánchez, ni con Juan Herrera, ni con Arrieta, ni con Souvirón, ni con María Salomé, ni con Paco, que aún lleva poco tiempo pero la zona azul lleva muchos esperando, ese es mi dolor y el de mi directiva.
    Gracias muy especiales a Escaño, Fausto, Juan Olmo, Miguel, Alex, Luis, Fátima, Inma y Eva, que me habéis sobrellevado, y no siempre soy fácil, ahora no sois mi directiva, ahora sois mis amigos para siempre.
    Mi paso de ir a política es seguir un poco más, apostando por mis convicciones, por las que me enseñó Miguel Ruiz y Carmela Oliva, decencia y vergüenza; voy calmada, sin ambiciones y sin ego, no necesito protagonismo.
    Tuve que demostrar que podía y he podido, ahora solo quiero estar en un proyecto si tiene sentido, me lo creo y lo disfruto, por eso dije “si” a estar junto a Javier Arenas, el resto del camino será un día a día, solo entre gente buena. Desarrollé adicción a las buenas personas, como ustedes y mi gente de mi siempre directiva de empresarios de Vélez-Málaga.
    A los que continúen, mimo, cariño, entrega, respeto y mucha ética, la ACEV es de los empresarios de Vélez-Málaga, hombres y mujeres que cada día se esfuerzan, eso da mucho respeto y yo se lo he tenido.

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