Antonio Guerra: “Estoy acojonado”

60
  • ¿Pensaste alguna vez ser pregonero de la Feria?
    Nunca me hubiese imaginado tener este gran honor pero estoy bastante contento y orgulloso.

    Hombre, como bailaor usted ha aportado mucho al municipio.
    El baile ha sido una buena promoción para el municipio y para el buen funcionamiento de las academias, ha sido una compensación mutua. Todas las academias de bailes de la localidad han sido partícipes de la feria de día y han llenado las calles de luz, colorido y arte; hemos creado ambiente allá donde hemos estado. También hemos recibido el apoyo de la ciudadanía que, a posteriori, se ha visto reflejado en la actividad de las academias.

  • ¿Cómo será el pregón?
    Simplemente quiero que la gente recuerde las vivencias de mi generación. Los de mi época disfrutamos del antiguo recinto ferial de noche, la creación de la feria de día en los 80, y algunas experiencias más. El pregón lo voy a hacer desde dos puntos de vista: el personal y el artístico.

    ¿Habrá alguna sorpresa?
    Claro que sí, además la gente se lo espera… ¡lo que no voy a desvelar es el cómo será! Si puedo decirte que no será solo leído. El que quiera averiguarlo, que me acompañe la noche del pregón.

    El arte de Guerra sobre las tablas ya lo conocemos. ¿Pero cómo será pregonando?
    Con franqueza te lo digo: ¡Estoy acojonado, no te lo puede describir de otra manera! Creo que éste es uno de los retos más grandes a los que me he enfrentado. La verdad es que siempre que subo a bailar jamás se me quitan los nervios, pero lo de hablar… Me he puesto varias veces delante del espejo y no, no controlo los nervios. De todas formas, espero que para la noche del 25 ya lo tenga todo controlado y se pueda disfrutar de un pregón medio en condiciones.

    ¿Le está costando ‘desgranar’ ese pregón?
    Son muchos y gratos los recuerdos de la feria pero en cuestión de 20 minutos hay que generalizar, recordar todos los sitios visitados, actuaciones, anécdotas… es imposible. Yo no tengo un gran don de palabra pero he querido hacerlo yo mismo con mis propias palabras y mis sentimientos con la intención de que guste y llegue a la gente.

    Para terminar ¿qué espera de esa gran noche pregonera?
    Una vez en el escenario, beberé el primer trago de agua y ya pasará todo… Ojalá que el público no se aburra y disfrute conmigo recordando tiempos de antaño. Deseo, sea una feliz noche.
     

  • DEJA UNA RESPUESTA

    ¡Comenta!
    Introduce tu nombre