López Cuenca inaugura exposición en el Centro de Arte Contemporáneo de Sevilla

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  • Con el trabajo “Cercanías”, Rogelio López Cuenca expone en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, a través de diferentes obras, lo que considera formas de dominación de Occidente: la representación. Y lo hace centrándose en su Andalucía natal, donde puede elaborar un mapa desde la memoria histórica, y los sentimientos que la proximidad mantiene vivos. “Cercanías” como acto político no solo por los temas que aborda o por el lugar que ocupa el artista, sino porque trabaja con materiales y signos de la política para realizar un desmontaje desde el interior de la propia lógica de la representación.
    En este contexto, comienza analizando el impacto turístico y su influencia en una radical transformación de la vida, con obras como el proyecto sobre el “picassianismo” malagueño, aún en proceso; la viodeoinstalación “Nerja Once” o la intervención “Holidays in the sun”. Mientras “Canto VI” y “Bienvenidos” enfrentan turismo y migraciones, dos formas que tensan y cambian drásticamente el territorio.
    En “El paraíso es de los extraños”, Rogelio López Cuenca (Nerja, Málaga, 1959), aborda la construcción de la imagen del mundo árabe-islámico en Occidente con vídeos como “Haram” o “Voyage en Orient”, ambos del año 2000. Por un lado se glorifica el pasado árabe como herencia histórica de un territorio, el de Hispania, invadido y dominado; y por otro, se vive con temor el cambio estético y político que sucede en las ciudades con las migraciones afro-musulmanas, sobre todo, en el caso de Andalucía. Así, en trabajos como “La Alhambra sobrevivió”, instalación que simula una tienda de venta de recuerdos turísticos, el artista utiliza el ‘souvenir’ para que el recuerdo no sea producido solo por la ‘baratija’ sino también por la contrainformación ahí dispersada.
    López Cuenca, pintor, se curtió en los Talleres de Arte Actual del Círculo de Bellas Artes de Madrid; y en 1986 realizó en el Centro de Estudios de la Generación del 27, de Málaga, el vídeo “Poesie pour le poivre”. Fue un inicio que le lleva a participar en actividades musicales con su hermano Antonio con quien llegó a grabar un disco: “Peña Wagneriana”. Mientras su obra plástica refleja el impacto del Pop americano con colores planos y procedimientos publicitarios; de esa representación que forma parte de su estética. Y de ello se ofrece un elocuente testimonio en la exposición “Cercanías”, abierta en el Claustron Sur del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, de Sevilla, hasta el 15 de mayo.
    Lo explica el artista en una reciente entrevista publicada en Sur: “La más populares formas de representación capitalizan nuestra ingenua credulidad, sobre todo, la imagen en movimiento: el cine y la televisión y su apariencia de realidad”. “Ante esto -prosigue López Cuenca- las prácticas artísticas también son un instrumento formidable de crítica cultural, para el cuestionamiento del reparto de roles entre aquellos que gozan del derecho a ver y a hablar, y quienes no lo tienen sino a ser narrados por las voces de los otros, mirados -o admirados- en el gueto del espectáculo”, aporta López Cuenca en referencia a los gitanos que centran este proyecto. Un montaje que el malagueño realiza con la colaboración de la videoartista Elo Vega y que se presentó por primera vez en la sala de exposiciones de Cajasol, en Jerez, en 2009. Tras la etapa romana, los planes pasaban por exhibir ‘Gitanos de papel’ en Sevilla, pero las previsiones se han truncado, al menos por ahora. La crisis.
    Un “fantasma” que el artista nerjeño no termina de creerse. “Con esa coartada, los recortes presupuestarios están siendo aprovechados para quitarse de en medio los proyectos que más les incomodan a las instituciones, los que tienen un cierto sesgo crítico, y acentuar la deriva populista e infantiloidemente consumista que es ya la predominante en el medio”.
    Lejos de ceder al desánimo o al sarcasmo, López Cuenca busca canales alternativos: “Ni el arte contemporáneo es homogéneo ni existe un único circuito del arte contemporáneo. En mi caso, y en el de la mayor parte de las prácticas artísticas que me interesan, está claro que no se trata, o no solo, de producir cultura sino de ejercer una crítica cultural, a través de un proceso creativo que a la vez no renuncia a su carácter de investigación”. Y esa búsqueda cuaja en propuestas como ‘Principio Potosí’, recién presentada en La Paz después de pasar por el Museo Reina Sofía y el Haus der Kulturen berlinés. “Tiene un especial interés al mostrarse en Bolivia, de donde proceden las pinturas virreinales de la escuela potosina”.
     

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