El Vélez pierde en San pedro y se despide del objetivo (1-0)

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No hay que ser un lumbreras para leer entre líneas que el Vélez ha tirado otra temporada más; otro año en blanco, sin opciones, aspiraciones y sin logro alguno más que el que pueda rebañar en lo que resta de campaña, que no es poco.
No hay que ser un lumbreras para leer entre líneas que el Vélez ha tirado otra temporada más; otro año en blanco, sin opciones, aspiraciones y sin logro alguno más que el que pueda rebañar en lo que resta de campaña, que no es poco.
  • Una oportunidad más que se esfuma. No hay que ser un lumbreras para leer entre líneas que el Vélez ha tirado otra temporada más; otro año en blanco, sin opciones, aspiraciones y sin logro alguno más que el que pueda rebañar en lo que resta de campaña, que no es poco.
     
      El Vélez de Lucas Cazorla ha tirado otra temporada más
     
    Y eso que la liga es larga y sus esperanzas siguen vivas, pero no hubo revolución. Llegó la Navidad, quiso rectificar, pero las cosas siguen sin salir. Nada de nada. A cero. Porque le pesan muchas cosas al equipo, de eso no hay duda. Y muchas más fuera de casa, en días como los de hoy y en partidos que se atragantan. 
     
    Tampoco se entiende la falta de confianza del técnico ante lo que descarta. Todos cuentan, sí, pero las oportunidades no han sido las mismas para todos. Y eso que pensábamos que si la liga resultara como la pretemporada, pocos iban a toserle a los de Cazorla. Pero las rotaciones no se han producido y eso está pesando. 
     El Vélez de Lucas Cazorla ha tirado otra temporada más. El pitido final puso el fin al partido y casi enterró las opciones de un equipo que ahora tiene dos caminos, el de seguir en las mismas o el de hacer cambios drástricos. 
    El Vélez de Lucas Cazorla ha tirado otra temporada más. El pitido final puso el fin al partido y casi enterró las opciones de un equipo que ahora tiene dos caminos, el de seguir en las mismas o el de hacer cambios drástricos. 
     
    En cuanto al partido en San Pedro, uno más. Desastre en toda regla y un resultado que lo eclipsa todo. Porque a estas alturas de la función no prima lo bien que se hizo, sino lo que se consiguió. Y el equipo se vino de vacío. Es la única realidad y lectura que se puede hacer después de casi seis meses de competición. 
     
    Así las cosas y en cuanto al fútbol, el Vélez tuvo la primera del partido y poco más. Erraba Emilio Guerra su ocasión y el equipo de Cazorla veía como poco a poco el San Pedro le ganaba terreno y se lo hacía pasar mal, con varias ocasiones que la defensa, la mala suerte local e Iván Cabello, que propiciaron que el marcador se fuera al descanso con el cero a cero.
     
    En la segunda parte, Cazorla quiso mover el banquillo pero no acertó. Cumplida la hora de juego, Cintrano haría después de varios avisos el uno a cero definitivo. Ahí murió el partido. Y eso que la tuvo el Vélez, pero su rival llegaba más, se gustaba más e hizo suyo su partido ante un equipo que no terminaba de creérselo.
     
    Se van tres puntos, pero también algo más. El pitido final puso el fin al partido y casi enterró las opciones de un equipo que ahora tiene dos caminos, el de seguir en las mismas o el de hacer cambios drástricos. 

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