El Malagueño endosa otra ‘manita’ al Vélez (5-0)

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  • malagueno velezOtro descalabro. Otra ‘manita’. Otro varapalo al Vélez Club de Fútbol, que suma diez goles encajados en dos partidos. Cinco en casa ante el Antequera y los cinco de hoy ante el Malagueño, los que confirman que el equipo necesita algo más en su haber para entrar en ese grupo de los de arriba, un imposible.
    Y eso que en la ida la sorpresa la dieron los de Loren, que se llevaron los puntos en su debut en la banqueta axárquica. Una vuelta después, las bajas cambiaron de bando y el Malagueño no tuvo piedad. Calidad a raudales y un Ontiveros desatado dieron al líder una victoria de mucho bulto y quizà demasiado castigo para un Vélez que hizo una buena primera mitad a pesar de los pesares.
    El Atlético Malagueño, con su vitola de ganador, líder y todo lo demás, salió a respetar al Vélez. Fue ahí donde faltó la pegada. Porque si de inicio el equipo encuentra el sitio, como ya pasó en la ida, el partido hubiera sido otro. Por eso la pelota fue poco a poco quedando en el bando local, que salía en tromba a por un Vélez que la buscaba a la contra. Y tuvo sus ocasiones, aunque terminó muy desgastado por el esfuerzo ante un equipo que sabe muy bien a lo que juega.
    Con la calidad también se gana, y eso lo sabe el Vélez. Por eso, cuando tienes en tus filas a alguien como Ontiveros, lo tienes más fácil. Media hora tardó en aparecer esta joya de la cantera, que fabricó el uno a cero para que Jack Harper sólo tuviera que empujarla. Un gol que activó al Vélez, que lo siguió intentando, pero sin suerte. Al final, el partido se fue al descanso con esa victoria mínima de los pupilos de Ruano.
    Pero en la reanudación todo cambió. El Málaga seguía conservando la posesión y el Vélez corría. El físico fue clave y a la hora de juego, en el 59′, el segundo. Este sí llevaba la firma de Ontiveros, que puso la guinda y la puntilla a un Vélez que se desvanecía por momentos.
    Y quiso meter pólvora arriba Loren para cambiar el devenir del partido, pero ni Assandri, ni Mendes, ni el debutante Yuste pudieron hacer nada para cambiar el cero veleño en el luminoso. De hecho, tras los cambios llegaba el tercero, obra de Wojcik, y dos minutod después, el cuarto. Y es que el Malagueño tenía todo de cara y se encontró con un penalti y expulsión del veleño Barragán, dejando a su equipo con diez hombres y el tres a cero en contra, obra de Kuki Salazar.
    La puntilla la pondría de nuevo Wojcik, que en el ’81 cerraba la cuenta para los malaguistas con el definitivo cinco a cero. Una derrota abultada para un Vélez que se apagó demasiado pronto.

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