El Huétor Tájar tumba al Vélez (0-1) y Lucas Cazorla mantiene la ilusión

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    El Vélez Club de Fútbol cayó contrapronóstico ante el Huétor Tájar Club de Fútbol. Lo hizo por la mínima, pagando una excesiva permisibilidad en la primera parte y una grave inoperancia ofensiva en la segunda, condenado a la derrota y a kilómetros luz del equipo que ilusionó en la primera vuelta. Y mereció más este domingo el Vélez, al menos un empate que bien podría haberse fraguado si el equipo no hubiera fallado todo lo que tuvo y más ante la portería de Duesca. Pero está claro que sin Emilio Guerra sobre el césped, sólo un milagro permite que el equipo de Cazorla marque a su rival.

  • El partido fue un auténtico cúmulo de despropósitos. Poco entendible la ‘reserva’ de los mejores por ‘precaución’, Lucas Cazorla volvía a cantar un once donde nos faltaban piezas clave. Volvía Vergara, que de nuevo fue el mejor de los suyos y lograba poner cordura y algo de orden en un equipo que sin él se pierde en su propia espiral. Pero un solo jugador no es suficiente en la mayoría de los casos para ganar un partido. Máxime cuando las distancias entre el centro del campo y la zona ofensiva son abismales. Tanto que Diego parecía un náufrago rodeado de defensas visitantes, cansado de bajar a recibir al centro del campo para tener que autoabastecerse de balones, que le llegaban con cuenta gotas. Soledad que compartía con el propio Vergara, que pedía a gritos un apoyo en la media para poder dirigir y pensar la jugada antes de tener encima la telaraña de un Huétor que supo dónde pinchar al Vélez.

    Ni siquiera las bajas fueron decisivas en el choque. Mucho menos excusa, ya que los amarillos utilizaron durante los noventa minutos un total de tres juveniles y dos jugadores del filial, situación provocada por las múltiples lesiones y sanciones que obligaron tirar de teléfono a Párraga para cerrar la convocatoria. (¿Tiene esa opción Lucas Cazorla? Habrá tiempo de hablar de este añadido).

    En lo que respecta al partido, todo empezó como en las últimas jornadas. Poca creatividad y abuso de los balones largos. Sobre todo en un Vélez que siempre apostó por jugar y ahora siente como le arde el balón en los pies. Comportamiento similar tuvieron los granadinos, que apostaron por la dureza y quitarse de enmedio el balón para abusar del pelotazo y las contras. Esto hizo que las ocasiones se sucedieran de uno y otro lado, sin materializarse el acercamiento hasta el primer cuarto de hora. Y es que en el ’15 de partido, una jugada extraña hizo llegar lo que nadie preveía, el gol visitante. Error defensivo y despiste mayúsculo que además de sentenciar condenó a un Vélez que no empezó a verlo claro hasta el descanso.

    Lo más elaborado del equipo blanco siempre salió de las botas de Vergara. Sereno, pensando la jugada y levantando la cabeza, fue capaz de dirigir lo más sensato de los veleños. Y la tuvo el equipo blanco para empatar como lambién la tuvieron los granadinos, quienes casin se van con el premio gordo al descanso tras varios acercamientos que lograron rechazar en apuros los zagueros axárquicos.

    El pitido que mandaba a la caseta a los jugadores fue respiro para el Vélez y alivio para una afición que no terminaba de verlo claro. Poco entendible, igualmente, la artillería reservada en el banco de los de Cazorla, necesarios y responsables del vuelco que dio el equipo blanco en la segunda mitad. Pero hubo que esperar. Tanto como quiso el míster local, que no decidió meter savia nueva hasta transcurrido el primer cuarto de hora de la segunda parte, donde todo seguía igual. En el ’60, por fin, Cazorla hizo entrar a los del banquillo. Lo fueron haciendo de forma escalonada David Moreno, Joseíto y Fernando Gallego. Tres piezas que revolucionaron el partido y dieron el mando al Vélez. Comenzaron a llegar las ocasiones y el descaro sobre el área del Huétor. Tanto que el técnico visitante renunció a jugar y se limitó a defender su tesoro. A la contra, que no funcionó del todo mal, quisieron hacer daño los visitantes, pero sin el acierto ni el peligro de la primera mitad. Tanto que lo más claro fue un tiro lejano que batió a Francis y que repelió el larguero. Ahí murió el Huétor Tájar.

    La sequía goleadora es generalizada y el improvisado ariete no iba a ser menos. Gozó de oportunidades para todos los gustos y nunca hizo gol

    El Vélez también la tuvo. Y hablamos ahora de Salvatierra, la gran apuesta de Lucas Cazorla. Su titularidad la leímos entre líneas el viernes y se confirmaba minutos antes de las doce del mediodía. Volvía al once y lo hacía como referente del ataque. Pero de nuevo no vio puerta. La sequía goleadora es generalizada y el improvisado ariete no iba a ser menos. Gozó de oportunidades para todos los gustos y nunca hizo gol. Tampoco David Moreno, que se convertía en la gran esperanza de la segunda parte. Ni Joseíto. Ni Assandri. Así el Vélez, totalmente negado en línea ofensiva, volvía a cerrar el partido, y van seis, sin anotar en puerta ajena (El último tanto veleño lo anotaba el pasado 28 de febrero Vergara en la goleada que el Vélez endosaba al Maracena).

    Antes del pitido final, el más que permisivo colegiado ceutí, Alcaraz Yáñez, iba a expulsar al visitante Alberto. Una roja que no influyó en el juego porque se mostró en el ’89, jugándose el descuento el Huétor con diez jugadores y logrando mantener a cero su meta en los seis minutos añadidos por el trencillas. Un final que terminó con las aspiraciones veleñas y casi con sus opciones de estar al final del campeonato entre los cuatro primeros. A pesar de ello, Lucas Cazorla instó al término del partido a mantener la esperanza y a esperar al 15 de mayo para hacer balance de la temporada.

    FICHA DEL PARTIDO
    Vélez Club de Fútbol: Francis, Damián, Benji (David Moreno 62′), Nacho (Fernandito 68′), Lasly, García Márquez, Dani Salvatierra, Álex Tejada (Joseíto 64′), Diego, Vergara y Arturo.
    Club Deportivo Huétor Tájar: Raúl Duesca, Cristian, Miguel Quevedo, Javi Gadea, Pecas, Alberto Heras, Dani (Pedro 70′), Miguel Jiménez, Alberto, Pedro (Josemi 82′) y Adri (Agus 89′)
    Gol: 0-1, Diego en propia meta (15′).
    Árbitro: Alcaraz Yáñez, Salvador (Colegio Ceutí). Amonestó por los locales a Diego y Francis. Por los visitantes a Miguel Jiménez, Alberto Heras, Javi Gadea, Pecas, Cristian y Dani, Pedro. Expulsó por los visitantes a Alberto (Doble amarilla 89′).
    Incidencias: Unos 200 espectadores.

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