
Los martes es el día grande del Ayuntamiento de Vélez-Málaga. Hay Consejo de la Gerencia de Urbanismo. A ella acuden todos los pesos pesados, incluido el alcalde veleño que ese día está en la capital de la Axarquía. Ayer hubo Jarana en el Consejo y, desde luego, podemos dar fe que esta jarana no la organizó Matamoros, que nunca ha matado a ningún moro. Resulta que al alcalde veleño no le gustó nada, pero que nada de nada, el balance del año de gestión que había hecho Manolo Rincón el día antes. Los del Partido Popular, que tanto piaron, largaron y cantaron cuando llegaron, no admiten la más mínima crítica. Ya les contaremos algunas cosas de esto. Las criaturas no se dan cuentan que llevan ya una eternidad, o sea, un año, y ya tienen que ir esperando que sean ellos los criticados. Pues bien, Manolo Rincón llegó como siempre, tarde. Fue a saludar a Delgado Bonilla y éste se negó a darle la mano, a continuación Manolo le dijo algo así como qué le pasaba, más o menos, y amenazó con expulsarlo del Consejo. La jarana continuó fuera de la Comisión. Según nos cuentan, Delgado Bonilla le hizo una durísima amenaza a Manolo Rincón que no reproducimos por pudor y porque no somos violentos. Rincón estaba consternado e incluso pensaba ayer en denunciar al alcalde. La Jarana fue completa, pues además se aprobaron algunas cosas que levantarán ampollas.