
González fue arropado por diferentes personalides e investigadores.
El joven investigador Francisco Javier González recogió el viernes pasado los frutos de tres años de investigación sobre la Guerra Civil Española en su incidencia en la comarca de la Axarquía. Si hace unas semanas sacó a la luz pública un compendio destinado a los sucesos acaecidos en el núcleo de Colmenar, el pasado viernes en el Centro de Estudios Sobre el Exilio Francisco Javier González se rodeó de familiares, amigos y otros compañeros historiadores para realizar la presentación de un nuevo trabajo, en este caso una profundización sobre el cruento conflicto bélico que enfrentó en España a nacionales y republicanos escenificada en la capital de la Axarquía, Vélez-Málaga.
El protagonista de la noche en el Centro del Exilio, emocionado ante el evento, recordó que para él esta era “la culminación de un trabajo de tres años y el esclarecimiento de una parte de la historia que siempre estuvo muy oculta”. González reconoció que le suponía una mayor satisfacción “poder arrojar claridad sobre sobre esta etapa” que realmente el mayor o menor éxito que pudiera alcanzar su aportación bibliográfica. Entre los presentes estuvieron personas que sufrieron en su piel la dureza de la Guerra Civil, y que recalcaron el buen trabajo ejecutado por González.
El contenido del libro, enfocado a “corregir ciertas informaciones y consideraciones que no son del todo ciertas”, se perfila también hacia el esclarecimiento de “muchas muertes, porque tanto uno como otro bando quisieron echar tierra encima para evitar que la verdad saltara a la palestra”. El investigador no quiso desdeñar cuestiones “fundamentales” como “la importancia del movimiento obrero en Vélez-Málaga o figuras políticas cruciales como Federico Terrón y Laureano García”.
“Unas 216 personas fueron fusiladas en Vélez-Málaga, pero si tenemos en cuenta que muchos fueron enterrados en Málaga u otros cementerios de la comarca, estaríamos hablando de cerca de 800 represaliados o víctimas en la Axarquía entre 1937 y 1939”.
Una de las incidencias a la que otorga Francisco Javier González peso específico en su narrativa es el periodo de siete meses antes de la irrupción del bando nacional en Vélez-Málaga. “En esa época la República controlaba la situación, por medio del Frente Popular. Sin embargo, existió un sector de la derecha radical, vinculado al mundo empresarial, que hicieron pagar a los obreros las disputas laborales (‘lucha de clases’). La cifra de muertes superó las 80”.
Por último, el autor del libro definió su obra como “un vehículo de tolerancia. Por encima de las desavenencias sociales, debemos aprender a convivir”.