Momento de la llegada de los Bomberos al edificio municipal.
Los trabajadores del Ayuntamiento de Vélez-Málaga vivieron ayer una jornada de trabajo inusual. Minutos antes de que el reloj marcara las 13 horas los funcionarios y el público en general fueron sorprendidos por un fuerte olor a quemado, que afectó principalmente a los despachos orientados a la calle Romero Pozo y que colindan con la Sala de Alcaldía y la Sala de Prensa.
Todo quedó en un susto. Una sobrecarga en uno de los cuadro de luz del Consistorio causó un pequeño incendio de cables provocando una fuerte humareda, según explicó el concejal de Seguridad Ciudadana, Antonio Arrieta. Hasta el Ayuntamiento, ubicado en pleno centro de la ciudad, se desplazaron varios efectivos de la Policía Local y del cuerpo de Bomberos que apagaron, con la ayuda de un extintor, el calentamiento de los cables. Arrieta dijo que la compañía eléctrica Sevillana tendrá que revisar las instalaciones y que “la actividad municipal quedará bajo mínimo porque todos los ordenadores se ha desconectado por motivos de seguridad”. Por seguridad también, se evacuaron a todas las personas del interior inmueble y la mayoría de los empleados no pudieron reanudar su actividad administrativa. En apenas unos minutos, la plaza de las Carmelitas se convirtió en un hervidero de curiosos viandantes que querían conocer qué sucedía. No hubo que lamentar daños materiales ni personales y en aproximadamente 30 minutos todo volvió la calma.