La carrera de resistencia fue una de las pruebas más competidas de la mañana. Arriba, una de las series de velocidad.
Maite Martínez, Paquillo Fernández, Juan Carlos Higero, Marta Domínguez... la alta estirpe de atletas de nuestro país puede estar tranquila si decide colgar las mallas, ya que visto los visto en la mañana de ayer en el estadio Fernando Hierro de Vélez-Málaga, el futuro está totamelte asegurado. Una representación cercana a los 200 alumnos de los colegios axárquicos de Vélez-Málaga, El Borge, Arenas, Alcaucín, Almayate y Torre del Mar participó en una mañana atlética muy intensa bajo el nombre de V Olimpiada Interescolar ‘Deporte y Amistad’, una iniciativa proyectada desde el Centro de Profesores de la Axarquía (CEP) y el Grupo de Trabajo ‘La Educación Física en Primaria’. Además, monitores del Club de Atletismo Clínicas Rincón Axarquía supervisaron el desarrollo de las jornadas, que albergó el estadio veleño entre las 10,00 y 13,00 horas de un caluroso periodo matinal.
Sin embargo, no fue suficiente esta ráfaga de sol, sintomática de la cada vez más próxima llegada del verano, no fue suficiente para arredrar a los niños y jóvenes, que demostraron su garra y preparación en cinco pruebas atléticas: lanzamiento de peso, salto de longitud, velocidad, resistencia y relevos. Las disciplinas se disputaron sucesivamente en categoría masculina y femenina. “Esta es la segunda edición de la Olimpiada en que participamos, y se trata de reunir a niños de los colegios de la Axarquía con el claro objetivo de que practiquen deporte, pasen un rato agradable con sus compañeros y disfruten al máximo”, declaró el monitor de deporte en Almayate.
La expedición de cada centro escolar contó con sus ‘especialistas’ en cada modalidad atlética, no obstante, algunos de los protagonistas se desmarcaron demostrando gran habilidad y soltura en diferentes pruebas. “La participación ha sido muy buena. Algunos niños reflejan un nivel bastante alto, de hecho, muchos de ellos forman parte del club atlético de Vélez-Málaga”, comentó María Ávila, monitora del Club de Atletismo Clínicas Rincón Axarquía. Asimismo, incidió en lo positivo de poner en marcha este tipo de iniciativas a la hora de inculcar a los chavales valores como “la solidaridad, el compañerismo o la humildad. Hay que saber ganar y perder”, expresó con determinación.
En clave de alto rendimiento, algunos de los docentes y monitores presentes no dudaron en afirmar que entre los pequeños atletas podría haber alguna figura de proyección comarcal e, incluso, provincial. “Tienen cualidades, la verdad, tanto niños como niñas”, apuntó el maestro de Educación Física de Alcaucín Francisco Galán.
La conclusión más evidente que se puede extraer de esta jornada, viendo a jóvenes como Sabana o XiaWeigin es que el futuro del atletismo español es muy negro. Bromas al margen, hay algunos que apuntan maneras y con las ganas necesarias como para alcanzar metas altas.