Las chicas del Partido Popular se están haciendo muy, pero que muy famosas, por la facilidad que tienen para perder los nervios al más mínimo contratiempo. Lo mismo lo pierden en público que en privado. Cuando lo pierden en privado, como le ocurre a Conchi Labao cuando ve que Hierrezuelo torpedea desde ese despacho que le han puesto en el búnker de Bonilla, la cosa tiene un paso. Conchi se las trae tiesas con Hierrezuelo. No digamos nada de Arancha y la Maca, a las que Hierrezuelo no deja vivir, ¡con lo que a ellas les gusta vivir!. Arancha estuvo a punto de coger las de Villadiego, pero ¿dónde va estar mejor, si no tiene que echar ni fotos? Además, Hierrezuelo puede durar poquito. Lo peor es cuando pierde los nervios en público. Esto es lo que le ocurre a nuestra supermegapija Patri Cid, la que negaba hasta la saciedad que iba a ser delegada de Hacienda a pesar de que ya estaba el decreto hasta firmado. “No ha hablado Paco conmigo. Te lo juro por Arturo”. Se lo tendremos en cuenta. El día de Hombres G, que dicen que nos has costado una millonada (para eso no se dan ruedas de prensa), montó un buen pollo -ahora en estos tiempos de huelga- porque no la dejaban pasar los guardias de seguridad a los camerinos. Gritaba como una posesa diciendo: “¿No saben ustedes quién soy? ¡Os vais a enterar de quien soy yo”. Menos mal que cuando consiguió entrar se rehizo colándose en todas las fotografías que Summer y compañía se hacían con los atónitos ciudadanos que veían una cabeza que se colaba en todas sus fotos. Siempre nos quedará la niñera de Conchi.