
Durante toda la semana, desde la Sexta, nos han estado lanzando el "cebo" de su "programa" de ayer. No se que hicieron al final, ni me interesa. Su "obra de arte" -según la publicidad previa- culminaba con la grabación de la confesión de sus pecados ante distintos sacerdotes de un "gancho". La "investigación" consistía en comprobar "quién lo ponía más barato", sic.
Espero con avidez la presencia de estos brillantes comunicadores ante el Imán de cualquier Mezquita, el Rabino de alguna Sinagoga o el representante de la Iglesia de la Cienciología, con el fin de cachondearse de ellos. A ser posible en Irán, Jerusalén, etc. Porque como son tan valientes, lo harán con seguridad. Para mí, es como si escupieran hacía arriba. Nunca llegan a Dios y su regalito les cae en su cara.
Mi buena noticia de hoy. Estamos llegando a los buenos tiempos para los cristianos. El serlo, nos va a comprometer a manifestar nuestra fe con palabras y hechos. El Evangelio lo dice claramente: Bienaventurados (bendecidos) seréis cuando por causa mía, os insulten y digan toda clase de calumnias contra ustedes. Hoy cuesta manifestarse como cristiano en algunos ambientes. Los "intelectuales" del momento no solo niegan, sino que tampoco respetan, la fe de aquellos que intentamos vivirla. Encima, los que "comunican" desde los espacios pseudos-oficiales de la Iglesia, aprovechan sus micrófonos para sus batallas políticas personales. Pero esto refuerza nuestro ánimo. Ladran, luego cabalgamos. Tenemos que volver a las catacumbas virtuales. A nuestras pequeñas comunidades que se preocupen más de evangelizar y menos de sacramentalizar.
Por cierto, yo no haría jurar ni prometer a los políticos. Bastante m… hemos echado encima de la Cruz o de la Constitución. Saben a conciencia que no van a cumplir lo que juran o prometen. Mi propuesta: que canten quizás, quizás, quizás…