Era un día precioso. La gente lo disfrutaba, especialmente los niños. Confeccionábamos una porra de las tiras vegetales cogidas del suelo con la que terminábamos de convertir la ropa blanca en una especie de helado de menta y nata. Las niñas salían vestidas de comunión; de largo, si la habían tomado ese año, y de corto, si había sido años anteriores. (Las madres les habían acortado la falda oportunamente para aprovechar).
Los mayores vestían sus mejores galas. Los hombres, (no demasiados), de traje y corbata, participaban dentro de la procesión. Los más significados de la Adoración Nocturna o de Acción Católica llevaban un palio de una forma poco garbosa. Su paso a duras penas coincidía con el del Obispo que transportaba la Custodia. Alrededor del Prelado desfilaba un enjambre de curas y seminaristas. La gente se arrodillaba al paso del Santísimo. Mientras, por una rustica instalación de sonido alguien entonaba, más bien desentonaba, las canciones propias del día y el suceso. Las mujeres, que habían presenciado el paso de la Procesión, se iban arracimando detrás hasta llegar a la Catedral. Era un día grande.
Mi buena noticia de hoy se basa en que yo les puedo contar esta imagen, recuperada de mis recuerdos, a mis nietos. Este año, he podido vivir el día del Corpus en Álora, en pleno Valle del Guadalhorce. Una preciosa Celebración en una monumental Iglesia con "una buena entrada". Y lo que me causa más ilusión: con la asistencia de medio centenar de niños que han tomado la Primera Comunión esta primavera y que hoy participaban en la Fiesta con sus mejores galas. En los alrededores de la plaza, los balcones estaban engalanados al paso de la Procesión y altares perfectamente adornados señalaban el lugar de la celebración de las Estaciones. Mi buena noticia de hoy, es que se siguen celebrando Procesiones del Corpus -aunque sea en Domingo- en todas las ciudades y pueblos de una España que, a la fuerza, nos quieren convencer de que está de espaldas a Dios. Con mujeres dentro de la misma y sin soldados en la calle. Algún joven de hoy se lo podrá contar a sus nietos.
Ya no hay tres Jueves en el año que relucen más que el sol. Ahora tenemos que celebrar en Andalucía el Corpus en Domingo (menos en Granada y Sevilla, han tenido más suerte). Se ha celebrado maravillosamente, con mucho público, y eso que algún espabilado malagueño lo ha hecho coincidir este año con una carrera popular y otras cositas. Menos mal que no ha ganado el "chiquilicuatre" en Eurovisión. ¡Que domingo nos hubieran dado los "progres"! Porque no se si conocen la efeméride: hoy es el día mundial de los "frikis". No es broma. Es triste.