
Ayer una euforia desmedida en el llamado sector oficialista del PSOE veleño y la cosa, creemos, que no es para tanto. Primero porque la resolución del Comité Regional tiene bastante de algo que en política se lleva mucho: querer contentar a todos. A Salomé la contentan porque repite la Asamblea Local pero Souviron lleva sus 16 delegados este sábado al Congreso Provincial. Es verdad que con toda probabilidad cuando se repita la Asamblea Souviron perderá parte de su ‘botín’ de 16 delegados. Segundo porque estamos convencidos que el daño que se está produciendo al PSOE veleño no da para muchas euforias. En los partidos políticos se admiten que haya un sector crítico con la Dirección. Es hasta bueno. Pero lo que no entienden los ciudadanos es la división y en Vélez-Málaga hay una división en toda regla. 17 años han tardado Souviron y Salomé Arroyo en darse cuenta que no son de la misma línea. ¿Muchos años verdad? Lo razonable, y en esto coincidimos con muchos socialistas, es que ambos se hubieran puesto de acuerdo, a ver hecho una lista conjunta, que cada uno hubiera puesto el mismo número de delegados y, después, en los Congresos Provinciales que cada delegado hubiera votado lo que hubiera querido. Lo demás es escenificar una división que al Partido Socialista no beneficia en nada sino todo lo contrario, lo debilita aún más en momentos débiles. Y lo que es peor: la rumorología del porqué de esta división se acrecenta.