La población de Vélez-Málaga y de toda la Axarquía se hubo de despertar, finalmente, del profundo y agradable sueño que fue ver al Vélez C.F. y al Clínicas Rincón en plena batalla por incrementar el prestigio deportivo de nuestro emplazamiento. La primera desilusión fue la del conjunto de Paco Aurioles, que cayó por seis puntos en las semifinales de la Final Four de Cáceres. A pesar del buen hacer del equipo axárquico, el Faro Gijón acabó drásticamente con las ilusiones de una escuadra que luchó hasta el último minuto, pero la suerte le fue esquiva. Este factor también se desplazó a Toledo, donde el Vélez C.F. puso fin en la tanda de penaltis a una impecable temporada, donde desafió y superó a rivales con mucho mayor presupuesto y estuvo a punto de dejar al Toledo, un histórico que en ningún momento superó al equipo de Gonzálvez, en la Tercera División.
El golpe moral es grande en ambas disciplinas, sin embargo, siempre hemos de quedarnos con dos plantillas que nos hicieron soñar, que trajeron la magia a la comarca. Esta magia pudo desaparecer, pero el esfuerzo permanecerá. ¡Arriba compañeros!