
El Pabellón, magnífico por cierto, de Rincón de la Victoria estaba a rebozar. Gente de toda la Axarquía, de Málaga, directivos de Unicaja, de la Federación…se dieron cita para presenciar el partido de ascenso que jugaba el Clínicas Rincón el pasado martes contra el Huesca. El público vibró con el espectáculo y en todos ellos quedó el convencimiento que, a pesar de la derrota por tan sólo dos puntos, la eliminatoria tiene aún mucha vida. Los rumores se expandían por todas las gradas. Se hablaba de que cómo era posible que Vélez dejara escapar un equipo como éste y un acontecimiento como el que allí se estaba celebrando. Nuestro amigo Morales no salía muy bien librado. Cada día estamos más convencido de que los muchos que decían que la teníamos tomada con él se han dado cuenta que es un auténtico desastre. Allí nos enteramos que ahora anda formando el lío en el Torre del Mar. No quiere que Manolo Rincón y ninguna de sus personas de confianza se hagan cargo del equipo y está por detrás moviendo todos los resortes y haciendo todo tipo de promesas. Las promesas de Morales son de las que no se cumplen. Que le pregunten a la directiva del Vélez Club de Fútbol. De esto hablaremos mañana.