El partido comenzó con una intensidad y unos nervios por parte de ambos equipos, propios de un play off. A la natural presión defensiva, se unía una cierta imprecisión, precisamente, en los dos mejores equipos en el tiro exterior de la categoría. De todos modos, los oscenses se impusieron en la pintura, por lo que fue lógico que al finalizar el primer cuarto, el CAI se marchara con ventaja de siete puntos (13-20). El segundo período agudizó la tensión en la cancha, donde los más de 1.300 espectadores intentaban llevar en volandas a los suyos e intimidar todo lo que podían a los oscenses. Pero la efectividad en el tiro de tres del estadounidense Axton y el juego en la pintura de Matali y Josep Ortega mantenían un bonito duelo con Paulao y Williams, que empezaron a mostrarse a su nivel habitual. Al final de los primeros veinte minutos, la igualdad era patente, pero siempre con ventaja visitante: 34-38 y las espadas en todo lo alto. Tras el descanso, la "filípica" de Paco Aurioles surtió efecto y el equipo empezó a defender como en toda la temporada, a capturar rebotes y a correr, de la mano de Rai López y Adrián Fuentes, con Paulao en plan mandón. El cambio en el marcador no se hizo esperar, con un Chylinki inspirado, llegándose al final del tercer cuarto, por primera vez, con ventaja local (59-56). La emoción estaba servida, y el ambiente del Pabellón era un auténtico hervidero. Pero ahí la responsabilidad de jugar en casa, y estar obligado a poner el 1-0, el pasó factura al equipo local en los últimos minutos, con pérdidas incomprensibles de balón y con algunas decisiones de los árbitros Martínez Prada y González Díaz, que fueron muy discutidas por la grada. En los últimos momentos, cualquier detalle, este tiro libre, aquel triple que por poco no entró, jugó en contra de las ilusiones del equipo de Rincón, y en un final de infarto, la victoria se marchó hacia Huesca, por su mayor experiencia. 83-85 y un partido, el del sábado, a las 20,00 horas, que puede ser el último de la temporada, o el comienzo de una remontada histórica. Por cierto, el encomiable intento de transmitir el partido por internet, un fiasco. Otra vez será.