
¿Se acuerdan ustedes de la sevillana aquella de ¡Vienen de Vélez, vienen veleños? Pues este fin de semana hemos tenido a buena parte de los veleños de romería. A pesar del inverosímil viento todo ha ido muy, pero que muy bien: los aventados, aventados están, haya viento o no. Los del Partido Popular han lucido en todo su esplendor. El alcalde veleño, Francisco Delgado Bonilla, iban impoluto e impecablemente vestido. Traje corto, luciendo palmito y dando más manos que un groupier de Las Vegas. Le tomó el gusto al traje y así se presentó a la inauguración de la Feria Turística que ha organizado el Centro Comercial El Ingenio. Conchi Labao, siempre muy pepera, iba vestida de gitana y con unos volantes negros como el tizón. Matamoros, que ya saben ustedes que no mata a nadie y menos a un moro, iba también hecha un cromo. Llevaba una peineta que muy bien podía pasar por una valla publicitaria. Enorme, vamos. Pero la que iba en su punto era nuestra Patri Cid. Un traje de diseño, especial para ella, perfecto. Además iba andando. Nada de taxi que la llevara, ni caballo árabe, ni andaluz, ni nada. Los caballeros iban normalitos. Miguel Claros con camisa blanca remangada, muy bien metidita y con tirantes a lo Pedro J. Ramírez. Desentonó López Rosique que iba de paisano. Pero el que tiene un gran mérito es nuestro Juan Herrera, ¡qué felicidad!, único socia-lista presente en el evento. Tiene el gran mérito de no desfallecer. Los demás estarían en sus guerritas políticas.