

Inmigración y terrorismo
Sin duda alguna, la política de inmigración y el terrorismo subieron el tono del debate entre ambos candidatos, sobre todo ante las acusaciones del líder del PP.
En este sentido, Rajoy advirtió que la inmigración “no está controlada” y pidió “orden y control”. Admitió que hay mucha gente que viene a España “a trabajar” y que deben “tener los mismos derechos que los españoles”, pero consideró que “hay muchos derechos de españoles que se ven perjudicados” por la inmigración.
“Se nos dice que España está más unida y cohesionada que nunca, pero tenemos un referéndum de separación convocado para este año y uno anunciado para el futuro”, recordó, al tiempo que se refirió a la educación como “un problema capital”.
A juicio de Rajoy, “tampoco va bien la seguridad ciudadana” y “crece la delincuencia”. A modo de resumen, consideró que el Gobierno de Zapatero ha “equivocado las prioridades” al olvidarse de “lo esencial, la economía” y centrarse en cambio en “dos grandes proyectos, el primero cambiar España y el segundo, negociar con ETA”, que acabaron en “fracaso”.
Rajoy abogó por un Ejecutivo que “dé certidumbre, dé seguridad, se ocupe de los problemas reales de los españoles, busque acuerdos, que sea un Gobierno para todos y que no divida a los españoles”.
Primera pregunta
Otra de las discusiones del primer bloque fue si el contenido de la primera pregunta que Rajoy formuló a Zapatero durante la primera sesión de control al Gobierno en el Congreso de la legislatura fue o no económica.
En esa sesión parlamentaria, que tuvo lugar el 12 de mayo de 2004, el presidente del PP quiso conocer la opinión del jefe del Ejecutivo sobre sus primeros días al frente del Gobierno. “¿Cómo valora usted sus primeros días de Gobierno”, le preguntó, según se recoge en las actas del Congreso de los Diputados.
Restos de bloques
El debate continuó con temas relacionados con la educación, las nuevas tecnologías, las políticas sociales...
Si hablar en primer lugar en los debates está considerado, según los expertos, como una desventaja, anoche Zapatero invirtió los términos y, en todo momento, dio la sensación de llevar la iniciativa del debate y, por tanto, marcar el ritmo de las intervenciones. Es más, Zapatero aprovechó perfectamente sus últimos minutos de despedida en el que agradeció la confianza de los españoles que le apoyaron en el 2004 y, también, de aquellos que no lo hicieron.
Continuó añadiendo que quería hacer saber a los españoles que tanto el apoyo como las críticas “me han servido como estímulo para esforzarme” a la vez que pedía el apoyo para su compromiso con una España unida y en convivencia. “Gobernaré con firmeza, con convicción, con sensibilidad, corregiré los errores”. Así terminaba su intervención.
Por su parte, Rajoy se refirió nuevamente al terrorismo en los minutos de despedida. “Voy a ofrecer al líder de la oposición un acuerdo para derrotar a ETA y no para negociar con ETA. No seré el presidente del PP sino de todos los españoles. Me ocuparé de la economía”. Terminó refiriéndose a la famosa niña de la que dice que la lleva en su corazón y en sentimiento. “Esa niña está en mi cabeza”, concluyó.