Ya están aquí. Ayer domingo se podía ver a nuestro Óscar y al magnífico concejal de Deportes, Claudio Arturo Gallito Morales, entregando trofeos joyermobianos en pleno paseo marítimo de Torre del Mar. No dejan escapar una. La última etapa, la del viernes, fue más dura de lo previsto. Los tres últimos kilómetros nuestros peregrinos lo hicieron bajo la lluvia y, por si fuera poco, el autobús que les acompañaba y en el que muchos hacen el recorrido, les esperaba en un duro repecho, lo que hizo que el último kilómetro fuera insoportable. Pero pronto, nuestros peregrinos tuvieron la merecida recompensa. Tras el descanso habitual, ya en Santiago, en el magnífico Hotel Gran Hotel, la noche fue de rezos, percebes y demás bagatelas de las que no queremos saber nada más. Pero ya por la mañana la felicidad de nuestros peregrinos fue inmensa. A las doce acudían a la catedral de Santiago a la llamada misa del peregrino. Todos llevaban su cartilla o pasaporte firmada y sellada de las distintas oficinas del Xacobeo por la que han ido pasando estos días de ostras y cigalas. Una vez entregada en el sitio correspondiente se leyó la asistencia de los peregrinos de Vélez-Málaga. Óscar quiso hablar con el obispo para que en lugar de decir 45 peregrinos de Vélez dijeran 43 peregrinos, Claudio Arturo y Óscar Pérez, pero no fue posible. No lo dejó el sacristán. Nuestro corresponsal volverá el año que viene.