
Salón de Plenos del Ayuntamiento de Vélez durante la sesión de ayer.
Aprovechaba el portavoz de Izquierda Unida, Salvador Marín, el punto número cuatro del orden del día -una modificación de un plan parcial- para hacer una acalorada defensa de la familia, de la heráldica, a la vez que llamaba malnacido a aquellos que se cambian de apellido. “Mi apellido es Marín por mi padre y Fernández por mi madre”, aseguraba. ¿Por qué sería esto?
Media hora después, Marín Fernández hacía de malnacido llamando a Sánchez Toré, Sánchez Dragó y Sánchez Larousse.
Este mismo punto fue aprovechado por el alcalde de Vélez, Francisco Delgado Bonilla, para ponerlo de ejemplo de que no habría inseguridad jurídica como “se ha dicho en algunas declaraciones y análisis”.
Por lo demás, los doce puntos que componían el orden del día de la sesión plenaria ordinaria dio poco juego. Se aprobaron las propuestas del primer edil veleño sobre el servicio de justicia, sobre un plan de actuación de la Costa Oriental, la moción de Concepción Labao sobre los servicios de banda ancha y la propuesta de Patricia Cid acerca de la ordenanza que regulará la venta ambulante en el municipio veleño.
Asimismo se desestimaba un recurso de Althenia por el que pretendía la revisión de precios con carácter retroactivo del servicio de limpieza.
El único punto rechazado y que generó una cierta polémica fue la propuesta de Delgado Bonilla tendente a dotar de personalidad jurídica al foro constituido para el desarrollo turístico de la Costa del Sol Axarquía.
Para el Partido Popular, este foro es reivindicativo, tendente a buscar inversores y ha nacido desde los sectores empresariales y económicos. Para la oposición no era nada más que un pataleo del Partido Popular en contra de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Axarquía y había que aunar esfuerzos entorno a este organismo -Mancomunidad- para conseguir las mejores inversiones para la comarca axárquica.
A destacar, en este punto, una brillante intervención del concejal del Grupo Independiente, Javier Checa, que puso el dedo en la llaga cuando destacaba el contrasentido que supone que los mismos Ayuntamientos que formaron en su día la Mancomunidad sean los que propicien este foro, “justo en el momento en el que por fin se están integrando todos los Ayuntamientos de la comarca”. Al mismo tiempo definió esta moción como “tendente a dividir a la Axarquía y así, difícilmente, se podrá obtener ningún tipo de financiación”.
Izquierda Unida rompió la disciplina de votos del Gobierno, seguramente porque su partido gobierna en la Mancomunidad, y votó en contra.
Asuntos urgentes
Con los asuntos urgentes llegaba una serie de temas urbanísticos del que se destaca el ya polémico y debatido asunto de la anulación del Plan General de Urbanismo. Un nervioso y exaltado Salvador Marín -fue su actitud en todo el Pleno- defendía y apoyaba la propuesta de archivar el expediente de revisión del PGOU con argumentos tales como que no se defendía en él los equipamientos públicos, echaba en falta carriles bicis, polígonos industriales, actividades medioambientales y decía que, gracias a la revisión, en un sector que había inicialmente 15 viviendas por hectáreas se había pasado a 40 viviendas. Terminó felicitando a Enrique Salvo, nuevo coordinador del Ministerio de Fomento, al que puso como ejemplo.
Por lo demás, el PSOE diio sus argumentos de incapacidad para terminar el plan, indefensión jurídica y que se abría las puertas de un urbanismo a la carta. El PP, por su parte, manifestaba que, todo lo contrario, habría más seguridad y el alcalde se comprometía a empezar a trabajar ya por la revisión del PGOU.
Instituto Reyes Católicos
Una moción del Grupo Socialista oponiéndose a la propuesta del alcalde acerca de la permuta del Instituto motivó una réplica del máximo mandatario veleño en la qu e explicó todo lo que había rodeado a esta polémica.
El primer edil veleño empezó reivindicando su derecho como alcalde a hacer propuestas, para continuación ir desgranando los motivos que lo habían llevado. Bonilla comenzó explicando que no hay en Vélez suelo para hacer viviendas y que aprovechando un informe solicitado por la anterior Corporación Municipal para ver si se podía utilizar suelo de equipamiento para tal fin y tras hablar con el director del instituto, se decidió a hacer lo que es tan sólo una propuesta. El alcalde explicó que el instituto está en un pésimo estado, sobre todo en su equipamiento deportivo, que la reforma costaría más de 2,5 millones de euros y que uno nuevo podía salir por unos 4. Ademas, señaló, que en la zona había en muy poco espacio cuatro centros educativos y que con su propuesta se podía descongestionar la zona y, además, podía hacerse viviendas muy dignas conservando incluso amplias zonas verdes. Diversas contestaciones en ruegos y preguntas de la sesión plenaria del mes de marzo y de éste dieron fin a una relativa jornada de Pleno.