He vivido lo suficiente y con la intensidad suficiente, para poder contar las cosas que otros no han conocido; posiblemente para su desgracia… puesto que el hombre suele ocurrirle lo que a muchas otras formas de vida en este planeta… o sea, que las que fructifican en ambientes duros, son mucho más útiles que las que lo hacen en lugares donde nada les falta… “una flor de invernadero no tiene ni comparación con una silvestre… igual ocurre con un fruto; y no digamos nada de las maderas que se crían en las riberas bien alimentadas por la cercana agua… y las que se obtienen de árboles de alta montaña”. Supongo no necesito “desgranar”, lo mucho que se puede comentar sobre estas familias de flores, plantas, verduras y árboles… ¿...?
Aquellas familias que hasta bien entrados los años cincuenta del pasado siglo… “las habían pasado canutas en inmensa mayoría”… se vieron de pronto, con un bienestar que ni soñaban años antes; con unos excedentes de dinero que les permitían derroches ni imaginados. Así, las nuevas generaciones, al llegar a una edad en que encontraban un puesto de trabajo; aquellos “buenos” padres; autorizaron a sus vástagos (“o vástagas”) a que administraran ellos sus salarios; incluso les daban de comer gratis… “Tú te administras lo que ganas, te vas vistiendo y calzando y preparando de paso tu propio ajuar para el día de mañana”.
Termino este amargo artículo, con algo que el otro día en discusión abierta decía a mi interlocutor… “No hay que extrañarse de nada ya... han pretendido hacer un hombre esclavo y lo van consiguiendo; empezaron por cargarse la familia... y cada vez el hombre y la mujer, viven más solos que acompañados... se buscan para aparearse y poco más... luego cada mochuelo a su olivo... ¿los hijos? ya lo estamos viendo... como "las yerbas salvajes del campo"... resultado, pues todo esto y mucho más, que indudablemente irá aumentando”. El hombre (civilizado: es un decir) ya hace lo que el tigre, que vive y muere sólo… puesto que hasta el león y el lobo viven en familias… también todo tipo de monos… y recordemos que nos separan muy pocos genes, de nuestro pariente más cercano… o sea, el chimpancé. ¿Habrá acabado la evolución y estaremos en período involutivo?