Arrieta dice que está en reserva transitoria y que no es “inelegible” como concejal

Arrieta y Bonilla a la entrada del Pleno.
Primavera en la calle, otoño en el Salón de Plenos, ¿o verano? “Esto parece un asador de pollos”, comenta un alcalde con guante de seda para los suyos y mano de hierro para los otros, “como no podía ser de otra manera”, que dice Morales ‘ad nauseam’.
Trémula voz de un Miguel Ángel Molina al que se le atascan las palabras en el gaznate y sus argumentos churchilianos son como las largas caravanas de Sara Sánchez, heredadas con doble coste por Arrieta-Lorenzo en la Avenida de su Majestad, que ahora cumple una década. Lo del tráfico parece insolucionable, un problema ‘ad infinitum’ y más allá.
Izquierda Unida quiere cambiar la Ley Electoral “para que todos los votos valgan iguales” y le salgan las cuenta, señala un Marín que se enerva con gran facilidad y saca a relucir toda la irascibilidad de la que lleva haciendo gala esta legislatura, que va a cumplir nueve meses y sigue encinta de despropósitos, inmovilismo y un estancamiento atroz que debiera ser analizado por los sabios de este municipio, o sea, los que siempre hablan de lo mismo en los oráculos mediáticos tediodos, insulsos e improductivos.
Checa, con criterio, asegura: “Cuando nos pegan el leñazo queremos cambiar las leyes. Esto es pura hipocresía”. Y continúa: “Nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena”. Habría que añadir ahora que también nos acordamos de ella en Semana Santa.
Encontramos refranes acuñados por Marín en la sesión de ayer y que han sufrido cambios: “Cada Santo que aguante su vela”.
¡Vaya Pleno! Dirán algunos: ¿para esto hemos madrugado hoy? Pero que nadie se impaciente y crea que se ha levantado en vano. Llega Arrieta, el “capitán Arrieta”, que dice Souviron, “a mucha honra”, contesta el aludido.
Interviene Arrieta para hablar de su presunta situación irregular. Para presentar sus argumentos se apoya no en lo que han publicado el resto de medios de comunicación locales o provinciales sobre la denuncia del PSOE sino que utiliza el ‘Diario La Axarquía’, al que llama “con cariño el marcelodiario, un calificativo que no alcanzamos a comprender en esta redacción y que quizá haga referencia al lateral izquierdo del Real Madrid, Marcelo, dada la gran afinidad y simpatía que esta publicación profesa hacia el Real Madrid. Lee el portavoz del PP párrafos completos de la noticia publicada por este diario el pasado miércoles sobre la rueda de prensa de Antonio Souviron y señala: “Soy un
militar en reserva transitoria” y asegura: “Señor Souviron se ha pegado usted un guarrazo. Es lo que tiene contar con abogados de secano en su partido”.
Lentamente comienza a subir el tono y sentencia: “Lamento que Vélez haya tenido un alcalde como usted”. Al mismo tiempo, da detalles de su vida profesional como militar, jactándose de no haber sido jamás arrestado aunque sí apercibido una vez “por culpa de un subordinado mío”.
Además, desvela cuál es el autor de cabecera de Souviron: Maquiavelo, lo que suscita corrillos en el Pleno ante ese alarde de conocimiento sobre las lecturas del ex alcalde veleño, del que sólo sabíamos al que le encantaba María Zambrano y cuyo libro preferido era ‘Los Pilares de la Tierra’ de Kent Follet. Por último, hizo responsable “moral” a Souviron de futuros atentados que pudieran ocurrirle y pidió a los ciudadanos que, de producirse algún execrable acto de terror contra su persona, “lo echaran de Vélez”.
Por su parte, Antonio Souviron dio gracias a Arrieta de que pidiera sólo que lo echaran de Vélez y que no “me fusilaran al amanecer”. Además aseguró que Arrieta mentía, ya que él decía en su declaración de intenciones que estaba en “reserva y no en reserva transitoria”.
Entre lo político y lo marcial anduvo el Pleno de ayer. ¡Un show!