
Sólo la inclemencia del tiempo podía deslucir el Viernes Santo veleño y no lo hizo. La lluvia por fin dio tregua al Viernes Santo y las Cofradías pudieron lucirse con solera por las calles de la capital de la Axarquia. “Ya era hora”, decían los hermanos de Las Angustias, que todavía no han olvidado la mala pasada que el mal tiempo les ha jugado en los últimos tres años. Lo mismo se repetía una y otra vez en boca de los hermanos de Los Vigias, Sepulcro, Caridad, Cristo del Mar y Servitas.
La Cofradía del Santísimo Cristo de los Vigías y Nuestra Señora del Mayor Dolor fue la encargada de abrir las puertas de la iglesia de San Juan, esta vez sin paraguas y sin el temor de que la lluvia sorprendiera a los más de 180 penitentes durante el recorrido. Por primera vez, la imagen fue mecida con los sonidos de la nueva marcha ‘Vigía de nuestras almas’, compuesta especialmente para el Cristo por la agrupación musical de la Vera Cruz de Campillos. También sonaron las marchas de la banda de cornetas y tambores Virgen de los Dolores del Puerto de la Torre, que abrió el cortejo procesional.
El buen tiempo también permitió que el grupo Escultórico de la Caridad por fin pudiera pasar por la Tribuna de Los Pobres con la elegancia y seriedad que caracteriza a su horquillería, integrada por 142 hombres. Se echó de menos la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía. La falta de componentes y los problemas económicos, según la Cofradía de la Caridad, han sido las causas de la desaparición de esta banda musical. Así pues, la nota musical corrió a cargo de la Agrupación del Cristo del Perdón de Guadix (Granada). Los hermanos de la Caridad, 350 en total, estrenaron la nueva vestimenta de la imagen de María Salomé y un ‘senatus’, estandarte que ha sido realizado en los talleres Santa Marta de la capital hispalense. La novedad principal estuvo en el arreglo floral del calvario del trono que se ha sustituido por piedras artificiales.
La encargada de dar los primeros toques de campana al Cristo del Mar en la iglesia de San Juan fue la pregonera de la Semana Santa 2005, la veleña Pilar Gómez. Tras los toques, los más de 80 penitentes y casi una veintena de mantillas comenzaron el desfile procesional por las calles de la localidad. Los hombres de trono del grupo escultórico del Santísimo Cristo del Mar, María Santísima de las Penas, San Juan Evangelista y Santa María Magdalena lucieron con orgullo las doce nuevas cabezas de varales obra de los talleres de Cristóbal Martos de Málaga. La Cofradía también estrenó un estandarte del sevillano Manuel Hernández León y bordado por Sebastián Marchante. (Sigue página siguiente)