La lluvia no quiso perderse el Jueves Santo veleño. El peor enemigo del cualquier cofrade deslució la jornada procesional prevista por las cinco cofradías que tenían que realizar sus salidas procesionales. El más ‘afortunado’ fue Jesús Atado a la Columna (Estudiantes) que sí pudo salir de su sede canónica de San Juan aunque 40 minutos más tarde, ya en la calle Salvador Rueda, tuvo que regresar hacia su iglesia a toda prisa. Los hermanos de la Cofradía se apresuraron en proteger al Sagrado Titular con un gran plástico y los vecinos ofrecieron sus hogares para refugiar los enseres cofrades. La horquillería, como si de la tradicional cuesta del Carmen se tratara, meció el trono con rapidez mientras que los viandantes aplaudían sin cesar y gritaban ‘Vivan los Estudiantes’ a su paso por las calles. Ya en la iglesia, los hermanos entonaron con un nudo en la garganta el ‘Gaudeamus Igitur’ al mismo tiempo que levantaban a pulso al ‘Columna’. Mientras los Estudiantes celebraban su encierro entre lágrimas y antes de lo previsto, en la plaza de la Constitución se mecían a Jesús de la Humildad y María de la Paz. La rabia se apoderó de los hermanos de esta Cofradía, que se quedaron con las ganas de lucir uno de los estrenos más esperados de la noche: el trono de la Virgen. Se trata de una pieza realizada en los talleres sevillanos de Manuel Guzmán Fernández de estilo barroco y con grandes barras de palio que no pudo lucirse a hombros de sus 173 horquilleros.
Rico y Piedad
La lluvia sorprendió a cientos de fieles de Jesús El Rico y La Piedad que esperaban impacientes la salida de los tronos en la plaza del Carmen. La lluvia caía con más fuerza en el momento en que la Virgen se disponía a asomar a la plaza desde su ‘tinglao’ a hombros de sus 150 hombres de trono. En ese instante, El Rico bajaba la cuesta del Carmen y tuvo que ser protegido con un plástico. Mecido por sus 105 horquilleros y ante los aplausos y gritos de los fieles y devotos de la Archicofradía regresó a la plaza, junto al grupo de Regulares 52 de Melilla. El grupo estaba compuesto por 120 soldados repartidos en la escuadra de gastadores, la banda de guerra formada por cornetas, tambores, gaitas y chirimías, y el piquete de honores precedido por un oficial y del coronel José Antonio Requejo. Los veleños se quedaron con las ganas de ver las capas rojas de los Regulares por las calles de la ciudad. Los hermanos del Rico y la Piedad sólo pudieron ver a sus Sagrados Titulares en un gran encierro por la plaza del Carmen.
Pobre y Esperanza
La seriedad marcó en ‘tinglao’ de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno ‘El Pobre’ y María Santísima de la Esperanza, que volvió a instalarse junto al convento de San Francisco. Ni siquiera, por decisión de la Junta de la Cofradía, se mecieron los tronos en el ‘tinglao’ ni se celebró la tradicional bendición de Jesús ‘El Pobre’ como apuntaban los primeros rumores entre los cientos de veleños que se acercaron hasta la plaza San Francisco para arropar a los más de 500 hermanos de esta cofradía. El estreno de un nuevo 'Lignum Crucis', una cruz arbórea con una reliquia de astillas de la Santa Cruz, tendrá que esperar al próximo año.