El agua no impide al Cautivo y a María Magdalena entregarse a su público
24 de marzo de 2008
Álvaro Alarcón

Las imágenes fueron vitoreadas por el público que acudió a la iglesia de San Juan.
La lluvia eligió el peor momento del día para hacer su aparición, obligando a la Cofradía del Cautivo de Medinaceli y Santa María Magdalena a quedarse en el templo de San Juan. La salida del trono se iba a producir, finalmente, a eso de las 22,40 horas (40 minutos después de lo estipulado), como consecuencia de los caprichos meteorológicos. Sin embargo, las primeras gotas solo permitieron asomarse a los dos titulares a las puertas de la iglesia, abarrotadas de veleños que esperaban a sus titulares. Las inclemencias del tiempo se cebaron con la Cofradía con el consiguiente encierro de la procesión, a eso de las 23,20 horas. En cualquier caso, Vélez-Mälaga volvió a demostrar que destila sentimiento cofrade hasta los tuétanos. ¿Qué llueve? Pues todos entramos a San Juan y damos al Cautivo y a María Magdalena el apoyo y los aplausos que merecen. Los más de 300 horquilleros (en ambos tronos) ofrecieron una serie de alzadas y balanceos para homenajear a las dos representaciones, a las que su público ofreció todo lo que llevaba dentro. La tristeza era un hecho, pero los fieles asistentes apartaron las adversidades y se dejaron llevar en un aplauso continuo y en grandes muestras de cariño hacia el Cautivo y la Magdalena. Además, el cierre fue una bonita saeta entonada por una de las veleñas presentes, que, cara a cara con los horquilleros y nazarenos, emocionó a todos los presentes. Hasta de los peores momentos se saca algo positivo. ¡Animo al Vélez cofrade!