‘La Pollinica’ se encarga de la apertura el Domingo de Ramos. ¿Doble responsabilidad?
Ante todo, se trata de un día alegre y jubiloso. En cuanto a la responsabilidad, estamos acostumbrados a ser los primeros, y sabemos que hay que estar preparado con tiempo.
Supongo que habrá que poner ‘guapos’ los tronos.
Claro. En el caso de Jesús Nazareno en su Entrada a Jerusalén estrenará un nuevo mantolín en la salida procesional del Domingo de Ramos. Se han limpiado las imágenes, ya están dispuestas las flores y todo está casi a punto. A día de hoy, estamos con la talla de horquillería en la Nave Museo de la Agrupación de Cofradías. El día 13 tendremos, posiblemente, el último traslado de las imágenes titulares, desde Las Claras hasta la Nave Museo, lugar de salida de la procesión.
¿Uno nace o se hace cofrade?
En esta tierra es muy difícil no serlo (risas). Es algo que suele empezar de pequeño. En mi caso, desde el primer momento que vi a ‘La Pollinica’ me impresionó. De todas formas, lo bonito de las Cofradías es la convivencia entre los hermanos y con los ciudadanos. A veces suelen haber opiniones dispares, pero eso refleja que el colectivo está vivo.
Dicen que en la variedad está el gusto.
Claro, y en esto lo importante es escuchar los puntos de vista de los demás, y transmitir aquellas opiniones que no son las tuyas. Aunque la discusión puede llevar más tiempo, el resultado es más enriquecedor.
¿Es el cofrade ‘muy suyo’?
Bueno... digamos que existe una gran devoción por parte de cada hermano por sus titulares. Lo que si es cierto es que existe una gran unión entre Cofradías. Al fin y al cabo, todos siguen un mismo camino, están en el mismo tema. Cada uno es diferente y tiene algo que aportar.
¿Qué le piden a la próxima Semana Santa de Vélez-Málaga?
Por favor, que no llueva (risas) y que nos acompañen en la procesión del Domingo de Ramos todos los hermanos. El tiempo es muy caprichoso, y el año pasado ya nos tocó sufrir las inclemencias del agua. Además, llevamos varios Viernes Santos en que las Cofradías no han podido salir.
Después, también hay que pedir que haya paz, que haya alegría y optimismo. Lo esencial es que la gente tenga ilusión, que parece que la tenemos un poco perdida en los últimos tiempos. La ilusión es esperanza y es futuro.
Esa ilusión es un condimento clave en la receta cofrade.
Si, pero también para toda la sociedad.
Hermano mayor, mucha suerte y que el tiempo sea benevolente.
Gracias, y que lo veáis y lo disfrutéis.