Vilches y Pampa: Crónica del sueño de ser futbolista (I)

Con un poco de retraso, debido a las exigencias de su club, los jugadores torreños Pampa y Vilches comenzaron su viaje hasta la zona italiana de la Toscana.
Esta región está ubicada en el centro de Italia, limita con Lacio al sur, Umbría al este, Emilia-Romaña y Liguria al norte, y el Mar Tirreno al oeste. Su capital es Florencia, tiene una superficie de 22.990 km² y alrededor de 3.6 millones de habitantes. El patrimonio de esta región engloba la arquitectura, la pintura y la escultura, aunque también es muy conocida por sus vinos con más de 120 reservas naturales.
En lo deportivo, esta región tiene mucha tradición futbolística con un equipo, ahora en horas bajas, considerado como uno de los más poderosos de todo el país, la Fiorentina. Aparte, cuenta con una gran escuela deportiva que nutre a muchos de los considerados grandes del Calcio. Una escuela que cuenta, entre otros, con un gran número de equipos, semiprofesionales y profesionales, de entro los que se encuentra el Castelnuovo, perteneciente a la categoría C2.
Esta C2, podría ser considerada como la Tercera División Española, aunque con un diferencia, sólo se divide en tres grupos de dieciocho equipos cada uno, algo que dista mucho de la casi veintena de grupos con los que cuenta la española. Además, la categoría tiene en sus filas a jugadores muy jóvenes, que llegan a vivir como auténticos profesionales en todos estos equipos, por lo que el salto a la Serie A y B se hace de forma casi automática, ya que el trabajo de cantera, en Italia, sigue estando muy arraigado.
Un contacto argentino en la zona fue el canal por el cual Pampa y Vilches sonaron en la Toscana. Además de estos dos futbolistas, el joven Jordán, hermano del barriense Adamo, también estuvo a punto d viajar, aunque al final decidió esperar un tiempo. El día 5 de enero, horas antes de la llegada de los Reyes de Oriente, estos dos magos del balón cogieron el AVE hacia Madrid. La noche madrileña les aguardaba. Sábado de Reyes que ambos, por primera vez, pasarían lejos de su familia. Era el precio del fútbol; un regalo que la vida no te asegura y que, en la mayoría de los casos, suele venir en forma de carbón.
Un día después, el 6, ambos aterrizaron en Pisa. Un aeropuerto .....desconocido y una larga y tensa espera, ya que los encargados del club fueron hasta Bolonia cuando los torreños se encontraban en la ciudad de la famosa torre inclinada. El encargado de recoger a los dos jóvenes era en técnico del conjunto juvenil, que les condujo hasta el hotel.
El fútbol comenzaría un día después, el 7 de enero. La primera toma de contacto fue con el propio conjunto juvenil, por la tarde. Un hecho que, además de estar programado, casi se hacía obligado, puesto que en Italia, Vilches y Pampa siguen sin ser jugadores seniors.
El plato fuerte llegaría el día después. Por la mañana, esperaba el equipo profesional. Y es que en Italia, este conjunto cuenta ya con jugadores profesionales en sus filas dedicados exclusivamente al mundo del fútbol.
El terreno de juego no era lo esperado. Con un césped descuidado, ambos comenzaron a correr...
(Continúa mañana...)

 


15 de enero 2008