Lección de fútbol en el Vivar Téllez (3-0)
Cuentan que cuando Curro Romero sentaba cátedra en la Maestranza, los aficionados salían del coso taurino imitando al maestro, dando derechazos, naturales y hasta pases de pecho por la calle. Pues algo parecido pasó ayer tras el festival del Vélez a costa del temible Arenas, que los niños y no tan niños salimos tratando de imitar la espuela de Tello, los quiebros de Damián, los recortes de Igna, los driblings de Javi Fernández o los pases largos de Jesule.
En el debate eterno de resultadistas y "menottistas" arguyen los primeros que para ver espectáculo, que mejor ir al circo, o, que para fúltbol brillante, el Barça. Pues bien, si lo de ayer por la mañana no fue un buen partido de fútbol de un solo equipo, eso sí, el Vélez, ¿qué fue? ¿Acaso no defendió bien? ¿No es cierto que maniató a su rival con una excelente presión? Pero, además, vimos quiebros y requiebros, pases infinitos, controles inverosímiles, remates espectaculares y, sobre todo, fe, mucha fe, de un equipo bien entrenado, bien mentalizado para trabajar 90 minutos y, si se tercia, para divertirse y divertir a la concurrencia. Por tanto, los tópicos de que en Tercera, es imposible ver buen fútbol, quedan por tierra tras la exhibición del ayer de los de Adrián Gonzálvez. Un entrenador que llegó casi de puntillas, pero que está demostrando personalidad, trabajo, mano dura en guante de seda y las ideas muy, muy claritas. "El que se parta la cara por mi…" dijo el jueves. Y el domingo siguiente, sus jugadores se partieron hasta el alma por él y por ellos mismos, y, naturalmente, por el club y los aficionados que les pagan. Sí, señores, estamos ante uno de los equipos más ilusionantes de la última década, al que sola la mala suerte podría arrastrar a una situación de desvarío que se nos antoja improbable. La ocasión de Berto, que pudo adelantar a su equipo fue un rápido canto del cisne de los artilleros, ya que, rápidamente, se puso en marcha la máquina blanca, con dos extremos a la antigua usanza, un ariete de los de toda la vida, unos centrocampistas que quitan, construyen y llegan arriba, y una defensa que funciona como un reloj, en la que si un día no destaca Benji, se salen Jesule o Damián, el ahora capitán de este magnífico conjunto.

Tiene argumentos
Vendrán días más grises, pero este equipo tiene argumentos para, de igual forma, también vencer ese otro tipo de partidos. El primer gol fue de ser el chico más espabilado de la clase, en este caso el genial Javi Fernández, con la inestimable ayuda de Tello, el segundo, de Palomo, un canto a la verticalidad y al espectáculo y el tercero, de nuevo, al oportunismo de un hombre, Palomo, que venía de sufrir un esguince y al que le funcionó su tobillo igual de bien que la cabeza, bien amueblada. El único garbanzo negro de semejante manjar, como era de esperar, el árbitro almeriense Borja Belmonte, que sigue igual de mal que de costumbre, y que no midió por igual a ambos equipos en las amonestaciones. Y al partido le sobró un innecesario minuto 95, momento en el que Alfonso vio la segunda amarilla, que le impedirá jugar este jueves, en Alhaurín. Por lo demás, como rezaba una portada del desaparecido As Color del 75, con una foto de un "siete" histórico como Amancio Amaro, lo ayer fue eso, una lección de fútbol… a las doce.

"Yo también me he divertido"
El entrenador veleño mostraba al final encuentro una serena alegría:" Sí, por supuesto, que aunque con la tensión de estar en un banquillo, pendiente de todos los detalles, yo, claro que me he divertido con mi equipo. De eso se trata, que los que vienen se lo pasen bien". El técnico visitante fue tajante en su valoración de ambos equipos:"el Vélez sí aspira a la fase de ascenso, tienen una gran defensa y una gente en las alas, fenomenal, aparte de un gran público, nosotros, se ha demostrado que las cinco victorias consecutivas iniciales fueron producto de la casualidad, En cuanto nos faltan tres o cuatro jugadores, no tenemos la misma capacidad". Y Palomo, el hombre del día, se mostró tajante:" hacía un año que no marcaba, y es la segunda vez que marcos dos goles con el Vélez, la primera fue en Estepona, el primer año". Sobre la polémica de la semana, sentenció:"que cada uno se ponga la mano en su pecho y piense si lo da todo por el equipo, aquí hay gente que entrena hasta lesionada, pero eso, cada uno, sabe muy bien si puede dar más por el equipo".

 

 

8 de octubre 2007