…Y al Vélez se le apareció Ángel (2-2)

Butra es un jugador veterano, gordito, de esos que si los ves los calle, no se imagina que practique deporte. Pero es un "perro viejo" y salió a jugar el partido entre el Vélez y el Adra, como si desde el vestuario hubiera visualizado lo que iba a realizar en los primeros minutos. En el minuto dos, cayó en el área en un penalti que no fue y dos minitos más tarde, en el 4', robó un balón y habilitó a su compañero Cristóbal para que estableciera el 0-1. Una vez más, el Vélez había salido con la "manta", como si no se pusieran las pilas desde el inicio. Puro masoquismo. En el Vélez no funcionaban los centrales ni tampoco el centro del campo. Y en el ataque, Tello dejó su puesto a Ángel. Pero al equipo veleño, que está en pleno bache de juego, tiene en Javi Fernández su "Zizou" particular, con ruletas, controles y virguerías que le van a llevar, irremediablemente, a jugar en la élite. En el minuto quince, doble ocasión para el Vélez, y en el 24' Thomas, que por momentos nos recordó al de antes, perdonó un pase de la muerte. En pleno descuento, Pigüi, que tiene nombre de cualquier cosa menos de futbolista, se aprovechaba de otro error defensivo, para, con muy poco ángulo, marcar el 0.2, poniendo mala cara al "enfermo" con 45 minutos por delante. El doctor Gonzálvez tomó las medidas oportunas, quitando a un inoperante Javi Romero y al hispano danés y poniendo en liza a Bautista, pegándolo a la banda izquierda y a Carlos Tello, que salió con tantas ganas, que vio con justicia la primera amarilla en el 49' y la segunda, en el 52' por una plancha perfectamente prescindible, poniéndonos finos. Entre medias, el octavo penalti consecutivo, con expulsión de Perico, marcado esta vez por Zizou, digo, Javi Fernández, cuando el Vélez parecía "comerse" al Adra. Una pena y un parón en la remontada, y una segunda parte divertida, que tan pronto parecía que iba a sentenciar el cuadro visitante, como el Vélez, con un porfión Bautista causando estragos, aunque sin demasiado acierto. En esas estábamos, con el estadio levantado en armas, gritando aquello de "esto es Vélez y aquí no gana nadie" y parecía que la racha de invicto se iba a plantar en 14 partidos. Javi García, que salió por Jesús, estrelló de un potente cabezazo, el balón en el travesaño en el 81' y llegamos a un descuento merecido, por la cantidad de tiempo perdido por los abderitanos durante todo el partido. Minuto 95: saque de esquina, y Ángel, vuela como indica su nombre, hace un escorzo en el aire, acomoda el cuerpo, y pone de cabeza el 2-2 con Iván sumado al ataque. Explosión de júbilo y otra semana más, invictos, eso sí, en pleno bache de juego, "por la presión" indica Gonzálvez, pero con casta y un público que no tiene ningún equipo en Tercera División.

11 de Febrero 2008