'El Periódico La Axarquía',
un semanario con nuevos aires

La puesta marcha de cualquier proyecto profesional necesita de un determinado plazo de tiempo –“En la vida humana lo decisivo es el tiempo”, decía María Zambrano- para que sus estructuras se solidifiquen y se consoliden, sobre todo cuando hablamos de una sociedad que a veces puede verse mermada por la homogeneización y similitud de las ideas que en ella se erigen. Si nos detenemos a contemplar la composición de las diferentes esferas sociales existentes, nos encontramos con una ringlera de actividades parecidas, que en ciertas ocasiones sólo subsisten con el paso de los años, gracias a la especialización y diversificación de los productos que ofertan.

Quizá sea tiempo lo que ha necesitado el periodismo veleño hasta conformarse en el sistema de comunicación local que conocemos actualmente. Vélez-Málaga ha sido siempre un lugar donde han ido surgiendo medios de comunicación escritos de diferente periodicidad, unos soportes que no han conseguido mantenerse en el tiempo, ora por la falta de sustento publicitario, ora por el poco calado que éstos han tenido en el tejido social de la capital axárquica.

A lo largo del siglo XX, la prensa en Vélez ha sido un fenómeno inconstante y que no ha gozado de la continuidad y la regularidad necesaria para que sean muchos los proyectos periodísticos escritos que hayan podido cuajar y pervivir con solvencia. En este sentido, los pocos periódicos que han tenido la capacidad de no sucumbir a las primeras de cambio, han sido casi siempre productos distribuidos de forma gratuita entre los lectores, que han tenido que competir con diarios de tirada provincial o nacional, cuando no con medios que han recibido y reciben el apoyo institucional local adecuado para no perecer a los pocos meses de ver la luz. Todo ello sin olvidar otros aspectos que quizá hayan interactuado y frenado el despegue de la prensa en la capital axárquica, como puede ser la enorme cantidad de medios audiovisuales de carácter local y comarcal, así como la existencia de diferentes revistas publicitarias, que han restado protagonismo a lo escrito, principalmente en la última década, donde la imagen y lo digital parecen haber ganado terreno a la hora de propalar los mensajes que se quieren hacer llegar a los ciudadanos.

En ese ambiente de mínima saturación de medios , a la vez que de sana competitividad y de democrático pluralismo comunicativo, surgió a finales del mes de febrero de 2003 un nuevo medio escrito, de carácter gratuito, con una tirada de 5.000 ejemplares y que respondía al nombre de ‘El Periódico de la Axarquía'. Un proyecto que nacía de la mano de dos empresas sevillanas, una publicitaria, Media Exclusiva Internacional, y la otra periodística, La Voz de Sevilla. Sin duda, este sector empresarial sevillano vio en la Comarca de la Axarquía un mercado de gran potencialidad donde poder desarrollar sus ideas y donde poner en marcha un producto que, en cierto modo, ofrecía algo diferente a los ciudadanos de la Axarquía.

Esa diferencia no sólo estribaba en aspectos estéticos sino también de contenidos. ‘El Periódico de la Axarquía', de 24 páginas, dedicaba sus dieciséis primeras páginas a temas políticos, sociales, culturales, entre otros, a excepción de los deportivos y los servicios, para los que se dedicaban ocho páginas, pero no a continuación de los anteriores, como podría ocurrir en la mayor parte de la prensa, sino que la contraportada se convertía en otra portada sólo para el deporte. Así, dependiendo por donde el ciudadano comenzara su lectura, podía toparse con una portada de unos contenidos, y si le daba la vuelta con otros. Esta novedad, es decir, un periódico al derecho y al revés, si significó algo nuevo en la prensa veleña, ya que nunca un soporte de estas características se había distribuido en la capital Axarquía.

En cuanto a los contenidos, ‘El Periódico de la Axarquía' comenzó ciñéndose tan sólo al municipio veleño, tratándose temas políticos –deuda del Ayuntamiento de Vélez, los informes jurídicos sobre el proyecto del tranvía, los movimientos de los grupos políticos cara a las elecciones que habrían que celebrarse el 25 de mayo, entrevistas a los políticos de la Corporación Municiapal, entre otros-, sociales –las ayudas que los pescadores reivindicaban al Consistorio veleño, la violencia doméstica-, o culturales –la reorganización del desfile procesional de Semana Santa, el besapies al Cristo de Medinaceli- y deportivos, con especial seguimiento al Vélez C.F, a la Unión Deportiva Torre del Mar, al Club Baloncesto Axarquía, al Málaga Club de Fútbol y al Unicaja.

Este periódico semanal se distribuyó hasta finales del mes de diciembre de 2003, con la excepción de agosto, fecha en la que la publicación dejó de editarse por la escasa voluminosidad informativa existente a consecuencia de las vacaciones estivales.

Destacar que la distribución de esta publicación se realizó principalmente por el municipio y que, si en un principio, el día de salida a la calle era el sábado, a los pocos meses éste comenzó a difundirse los viernes.