

El más esperado
El punto cinco era el más esperado: el auto dictado por el Tribunal Supremo sobre la tasa de basura y el informe del interventor. Comenzó la portavoz del Partido Popular haciendo un recorrido, desde el punto de vista del PP, de todo cuanto había ocurrido en torno a este famoso asunto.
Reconoció que no hay obligación de devolver, salvo que se haya recurrido, lo que sí hay, dijo, es una obligación moral.
Hizo una propuesta con dos puntos. El primero, que no se cobraría la tasa en 2008, aunque sí la tasa industrial y, la segunda, que se estudiaría cómo se va a hacer la devolución de la tasa 2000-2005.
Según se votó, ésta parece que fue la propuesta aprobada. Ena Farré estimó en que había que devolver unos 18 millones de euros.
Izquierda Unida presentó un informe que pidió que se leyera. Tras él, el portavoz de los izquierdistas veleños, Salvador Marín, manifestó que ellos dividían en tres todas las cuestiones referentes a la tasa de basura: de 2000 a 2005, que hay que devolver; 2006 y 2007 (habrá que esperar puesto que está recurrido); y que no se cobre a partir de 2008. Llegó incluso a proponer que la devolución se hiciera por años, sin precisar exactamente que entiende él por devolución. Unas veces parecía que era dar el dinero, otras descontarlo de algún recibo, otras que cuando se pagara el de un año se descontara el del 2000, al siguiente el de 2001...
Lo raro es que esta última propuesta de Marín, que fue la que defendió con más ardor, no tendría sentido puesto que lo aprobado anula la tasa de basura a partir del 2008. Todo un galimatías que no aclaró nada y que seguro provocará más debate.
Por su parte, Souviron dejó claro que la sentencia del Supremo, ni dice que la tasa era ilegal, ni que se había cobrado por dos veces, ni que iba incluida en el IBI...nada de nada, tan sólo, dijo Souviron, se reconoce que ha habido un defecto de forma. “Por tanto ustedes no tienen la obligación legal, a la vista de la sentencia y los informes, el dinero recaudado. Aunque eso sí, ustedes tienen la obligación política y el compromiso electoral de hacerlo”, espetó enseñando los pasquines que el PP había repartido en el que se lee: ‘Tasa de basura devolución. Souviron dimisón’. “A ver si ahora”, continuó el portavoz socialista, “tenemos nosotros que decir Tasa de basura devolución. Delgado dimisión”.
Nervios
Esta intervención motivó los nervios del PP, que en ningún momento dio pista alguna de cómo piensa devolver esta polémica tasa.
Por otro lado, el líder segregacionista torreño Manuel Rincón pidió sensatez y advirtió de los problemas que tiene la devolución de la tasa de basura, recordando a su vez a Delgado Bonilla su compromiso electoral.
Esto motivó una réplica de Ena Farré, que manifestó que “efectivamente la sentencia no entra en el fondo porque había un error brutal en las formas”, a la vez que manifestaba que “no existe compromiso electoral de devolver la basura”, mientras enseñaba el programa electoral.
Urbaser, para no perder la
costumbre, también tuvo
su momento en el Pleno
Para no perder las buenas costumbres y que casi todo siga igual, Urbaser también tuvo su punto. La portavoz del PP dijo que afortunadamente el recurso que había presentado la empresa relativa a la devolución de la maquinaria había entrado fuera de plazo, ya que en algunos puntos podían tener razón.
Para Souviron la cosa sigue igual. El PP defiende a Urbaser y, por eso, su portavoz no duda en decir lo que ha dicho en este Pleno. Se aprobó por unanimidad desestimar el recurso.
Tras unos puntos de tranquilidad, casi todos referentes a Urbanismo, se llegó a otro relevante, el número dieciséis: la contratación de una empresa privada para que audite las cuentas municipales.
En este sentido, Farré basó esta propuesta en los compromisos en la exigencia de los ciudadanos. Se hizo dos preguntas. La primera de ellas, si es legal o no que una empresa privada audite las cuentas públicas. Según ella es perfectamente legal si se hace bajo la dirección de la intervención municipal y una segunda si había o no consignación presupuestaria para poder contratar a la empresa. Reconoció que no, pero manifestó que haría un expediente de modificación de créditos para habilitar los fondos correspondientes. El portavoz del PSOE, Antonio Souviron, comenzó preguntando si se iba a auditar también el Patronato Deportivo Veleño. A lo que el alcalde le respondió que sí.
Souviron planteó el debate desde un punto de vista eminentemente político-ideológico: “no tenemos ningún inconveniente en que se conozcan las cuentas, esa es la obligación de todas las Corporaciones Municipales, pero para eso están los funcionarios públicos, es decir, interventores, cámaras de cuentas, tribunal de cuentas..., que son los que auditan las cuentas de todos los Ayuntamientos de España. Jesús Gil hubiera estado muy satisfecho si sus cuentas, en lugar de auditarlas estos organismos, las hubiera auditado una empresa elegida por él”. Asimismo, manifestó no tener ningún miedo a esta auditoría, aunque siguió planteando que tenían que ser los funcionarios públicos los que lo hicieran. “Esto supondrá la privatización del control de las cuentas públicas”, comentó, y criticó, asimismo, que se contratara trabajos sin tener consignación presupuestaria, “esto es de lo que ustedes nos acusan a nosotros”.
Por su parte, Rincón dijo que no era nuevo que se hiciera una auditoría. “Aquí ya se han hecho varias”. Lo que sí lamentó es que se hiciera desde la sospecha.
Marín se arrogó ser el autor de la propuesta y manifestó que no es ninguna cosa del otro mundo, “es bueno para diferenciar una gestión de otra”. Se aprobó con la abstención del Partido Socialista.
Por último, una serie de puntos sobre nombres de calles y glorietas, así como la disolución del Comité Cívico ‘Ciudad con Estrella’, transcurrieron con más normalidad.
Rincón manifestó que el foro cívico era una buena idea e incluso creía que se debería hacer a nivel comarcal para dar participación a todos los ciudadanos. El PP dijo que propondrá otro sistema de participación.
Ruegos y preguntas
En los ruegos y preguntas se volvieron a realizar acusaciones y el cenit fue la pregunta realizada por el portavoz socialista sobre los numerosos cargos de confianza y la situación en la que han estado algunos de ellos.
Los encontronazos fueron constantes, algunos perdieron los nervios y el alcalde veleño terminó, en un gesto que le honra, pidiendo disculpas a Antonio Souviron por unas afirmaciones fuera de lugar que hizo.