
El parque de los peligros
Pasar un rato en el Parque Central de Vélez-Málaga puede ser toda una aventura. Zonas verdes acordonadas impidiendo el paso, columpios y áreas de juego precintadas por vallas, papeleras rotas, las maderas de los diversos desniveles que llegan hasta el estanque están en su mayoría arracandas y restos de botellón o colillas en la caseta de los guardas son algunos de los peligros que los usuarios encuentran en apenas unos metros. La última ‘sorpresa’ que se han encontrado los veleños ha sido una cinta para impedir el paso tras la plantación de ocho palmeras. “Las palmeras no paran de moverse con el viento y en lugar de poner una cinta para prohibir el paso tenían que haberlas apuntalado”, explica el vecino Julián Díaz. Desde que se sembraron las palmeras la pasada semana, apunta Díaz, no he parado de decirle a los pequeños que no crucen la zona porque “si se cae una palmera no quiero pensar en la desgracia que podría ocurrir”. Otra de las quejas del parque María Zambrano, denuncia la veleña Mireya Ruiz, es que los más pequeños no puedan disfrutar de los columpios porque están totalmente vallados. “Un parque público sin columpios, esto sólo se ve en Vélez”, lamenta Ruiz, que critica que el Ayuntamiento alegue que es porque no están homologados y se limite a cerrarlos en lugar de normalizar la situación. “Es muy fácil vender que los juegos no cumplen la normativa y no hacer nada en meses para que nuestros hijos puedan disfrutar. Desde antes de Navidades están cerrados y nuestros hijos no han podido disfrutar en todas las vacaciones escolares”, sentenció. Las matas crecen sin control ninguno y se hace necesario arrancar las malas hierbas y cuidar los jardines.