

La buena noticia
Manolo Montes
Emilio Calatayud
Nos estamos acostumbrando últimamente a conocer a los jueces por su apellido y, a veces desgraciadamente, por sus actuaciones. Como mucho, los clasificábamos de forma chusca en: "Juez de paz", "Juez de naranja", "Juez de limón y "tónica Juez". Hoy en día no; conocemos al Juez Marlaska, al Juez Estivill, al Juez Garzón, al Juez del Olmo, etc. etc. Creo que con los jueces pasa como con los árbitros -que al fin y al cabo, también son jueces-; cuando se habla de ellos… malo. Sin embargo, los medios de comunicación coinciden en señalar las acertadas decisiones del Juez de menores de Granada Emilio Calatayud.
Esta semana ha sido entrevistado en el programa de Canal Sur "Ratones coloraos". Este espacio nos sorprende en ocasiones. Normalmente, nuestra satisfacción coincide con el momento en que su presentador se olvida de hacer caja, preguntas demagógicas o exhibición de "frikis". En ocasiones Jesús Quintero utiliza su carisma para entrevistar como nadie. Una habilidad que justifica el honor de designar con su nombre una de las aulas de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Málaga.
Esta semana, Jesús Quintero entrevisto al Juez de Menores de Granada Emilio Calatayud. Este personaje, lleva varios años siendo protagonista de algunos titulares de los periódicos por lo inusual de sus sentencias. Lo lógico sería, que la aplicación adecuada de la justicia no nos llamara la atención. Pero desgraciadamente, la realidad nos demuestra, que el cumplimiento de las penas impuestas en la mayoría de las ocasiones, no solo no recuperan al delincuente, sino que le introducen en una espiral del delito que le llevan a funestas consecuencias. El juez Calatayud, nos sorprende por su talento para condenar a los menores delincuentes a compensar sus errores para con la sociedad con servicios a la misma.
Gracias a sus acertadas sentencias, jóvenes delincuentes granadinos han conseguido el graduado escolar, obtenido el carné de conducir, pintado fachadas, barrido calles, cuidado enfermos, acompañado ancianos, incluso en un caso, que reveló la otra noche, el delincuente recuperado acompañó al policía municipal que le había detenido en sus rondas de vigilancia.