La buena noticia
Manolo Montes

Os han dado una semana de vida

Cientos de inquilinos de los pasillos de la muerte, internos en las prisiones norteamericanas, se están jugando su vida a una baza. Depende de los resultados electorales, o de alguna otra "circunstancia" con muy escasas y remotas posibilidades, el que estos desgraciados seres humanos pierdan la vida o no en un determinado plazo de tiempo.
Otro tipo de espada de Damocles pende sobre la humanidad y especialmente sobre España: la ampliación de las condiciones contempladas por la ley para la interrupción quirúrgica del embarazo. O sea, aborto legal libre y gratuito para casi todos. Por lo tanto en vez de cumplir la ley, de por sí injusta, lo que tenemos que hacer es adaptarla a lo que se practica. Justicia a la carta. Embarazos de hasta 30 semanas de gestación, que se estaban practicando actualmente pueden pasar a ser legales.
Y es que los retrógrados hemos colmado la paciencia de los sufridos propietarios de clínicas privadas que se dedican al aborto por encargo. Ya está bien de tanta exigencia y puntillismo. He escuchado decir a un prócer, <Hemos mejorado mucho. Las mujeres antes iban fuera de España porque dicha práctica estaba prohibida y hoy vienen de toda Europa porque aquí somos más avanzados>. Y añado yo, <somos la envidia de los países nórdicos, y por eso nos han hecho el video que ha descubierto el pastel, otra especie de "contubernio de Munich" o de conspiración judeo- masónica, como le llamemos ahora. Habrá que manifestarse ante las embajadas>.
En muchos casos, la interrupción voluntaria del embarazo no es provocada por un problema grave. Simplemente se trata de una exacerbación del egoísmo. Teresa de Calcuta decía "Es algo muy triste decidir que un niño deba morir para que tu puedas vivir como lo deseas". Los hijos no son un objeto que se compra a capricho. Son la razón misma de la vida.
El reloj del mundo, esa página web que tanto me molesta pero que veo de vez en cuando con una mezcla de curiosidad y de rabia, indica que en las dos primeras semanas del año han dejado de nacer 1.500.000 niños por prácticas abortivas en todo el mundo. 2.000 de momento se han librado en España. Y yo… más contento que unas castañuelas. Me apunto a la tesis de Teresa de Calcuta. Si no lo quieres, para mí. Ahí está mi correo. Comunícamelo.