La buena noticia
Manolo Montes

La Alameda della Conciliazione

Caminando por la Alameda Principal de Málaga ha venido a mi memoria la Vía Della Conciliazione romana. Confieso mi amor por la bella ciudad regada por el Tevere donde viví una de las mejores experiencias de mi vida. Salvando las distancias, Málaga es una bella ciudad, el teatro romano es un mini-coliseo, y el Guadalmedina es un Tíber sin agua. Alguna cosilla más nos diferencia. Los romanos sienten un gran respeto por la Iglesia Católica y los malagueños así…así.
Evocaba en mi paseo matutino por la Alameda el camino que lleva del Tíber a la Basília de San Pedro por "la similitud" de las "instituciones" que en ambos se albergan. En Roma edificios majestuosos plenos de lugares donde apartarse de la "mala vida". En nuestra Alameda Principal, amén de la Parroquia de Stella Maris (el único templo malacitano donde se puede uno reconciliar en alguno de sus confesonarios a lo largo de muchas horas del día), han instalado dos establecimientos cuya publicidad me ha llamado mucho la atención. Un tercero, quizás el más antiguo de toda Málaga, CASA EL GUARDIA, merece otra categoría la cual no voy a discutir.
Los establecimientos de marras se ubican en las dos esquinas de la Alameda. El que se encuentra más cercano al Puente de Tetuán, o como se llame ahora, muestra un rotulo en todos sus escaparates que canta a los cuatro vientos "NO ES PECADO". En el mismo escaparate se muestran artículos que sugieren lo que se negocia en el interior: pornografía a troche y moche.
Así que ya lo saben servicio completo en la Alameda. Pueden comprar flores, cupones, lotería, jamones, primitivas, gafas, libros, teléfonos, etc. Pero sobre todo tienen la posibilidad de solucionar sus problemas morales. Unos expertos les dicen lo que es pecado… y lo que no lo es. La forma de olvidarlo en el fondo de una excelente copa de vino de Málaga. Pero cuando de verdad quieran pararse y pensar, crucen la calle, sorteen los mendigos, ( si pueden les ayudan), y echen un rato en el silencio del templo de los carmelitas; si además se acercan al lateral izquierdo, un sacerdote amable le ayudará a encontrarse consigo mismo y con los demás.
Podrá recordar la BUENA NOTICIA que celebramos en estos días. Por cierto aunque este año no está de moda reparta unos pocos de ABRAZOS GRATIS. El mundo los necesita.