La buena noticia
Manolo Montes

La otra palmilla ( II )


Los casos sangrantes que se presentaron en el programa de marras no reflejan toda la verdad de un barrio. En especial, el de la anciana con problemas que servía de mofa a unas jóvenes no recogió el tema en toda su dimensión. Se presentó sin el debido respeto a una mujer visiblemente enferma que podía ser la madre de cualquiera de nosotros, a quien las cámaras grabaron sin permiso. Este caso, como muchos de los presentados son atendidos por voluntarios (cristianos o no, que ahora no viene al caso) que intentan mejorar lo que en dicho "testimonio-reality" parece imposible de arreglar. A la hija de esta mujer se le ha buscado un trabajo y se le ayuda a buscar una casa mayor fuera del gueto para poderse llevar a su madre y sus hermanos enfermos.
Tampoco se recogieron otra serie de realidades; las monjas de la escuela-puente que cuidan cientos de bebés que están suficientemente alimentados, limpios y cuidados. En las Caritas parroquiales hay talleres de formación para madres. Se ha puesto en marcha la Asociación Benéfica el Biberódromo para atender prematuros y sus madres. Hay clases para adultos. Los Trinitarios se ocupan de la población reclusa. En una palabra. Hay otra Palmilla. La del "Proyecto Hogar" que se reúnen en asambleas zonales desde hace años.
Este humilde "escribidor" está reciente y flamantemente licenciado en Comunicación Audiovisual. Me comprometo a hacer "gratis et amore" una segunda parte del programa donde se refleje la otra mitad que completa la verdad del tema. La buena noticia también informa… forma…y entretiene. Una verdad a medias es una gran mentira. Decía Jean Dolent: "La verdad desnuda no es toda la verdad", y el amigo Nietzche aseveraba "Todas las verdades que se callan se vuelven venenosa.
Los vecinos del barrio están razonablemente indignados. A los políticos… posiblemente les de lo mismo. Mientras los voten…Con no pasar por allí… Pero la labor de esas muchas personas, entre las que humildemente me incluyo, que se están partiendo el pecho para mejorar las condiciones de vida de unos hermanos, no debe ser silenciada. Decía Cicerón: "La verdad se corrompe con la mentira y con el silencio". Que se anime alguna cadena, o que la animemos entre otros. Existe otra maravillosa y esperanzadora Palma-Palmilla. Y unas monjas con redaños que se están partiendo el pecho con sus vecinos. Hay más "callejeros" que los presentados en Canal Cuatro.