

La buena noticia
Manolo Montes
Fue bonito mientras duró
Esta frase tan cursi, uno de las tópicos más utilizados por los enamorados como excusa para romper sus relaciones en los culebrones de la tele, se me ha venido a la memoria ante el futuro, bastante oscuro, que se nos presenta en la emisora Onda 8 a cuantos hemos colaborado con ella.
Mi romance con sus micrófonos nació de un flechazo. Un amigo me invitó a acompañarle a su tertulia un miércoles hace ya demasiados años. No he vuelto a faltar a sus tertulias. Cuando no he podido acudir en persona, he intervenido por teléfono desde los sitios más dispares: Barcelona, Madrid, Israel… hasta transmití en directo un accidente callejero personal y sus consecuencias. Por primera vez en una radio, perdonen la presunción, transmití desde una camilla la evacuación y el posterior "follón" hospitalario. Fue tan fulgurante el enamoramiento de la radio, que me motivo para graduarme en Comunicación Audiovisual e integrarme definitivamente en los medios. En una palabra, Onda 8 ha dado un golpe de timón en mi vida.
Pero todo esto tiene un porqué. A mi me gusta la comunicación, y me encontré con un espacio en el que dialogar. Desde mi realidad de padre de familia, hombre de calle, cristiano peleón y ávido de encuentro con los demás, he llegado a intimar con personas de todas las ideologías, de todos los partidos, de todas las filias y fobias. Siempre nos hemos entendido. Creo que no he discutido jamás. He escuchado y me han oído. Desde el acuerdo o la discrepancia. Decía hace días en otro foro que esta emisora me sorprendió por sus pequeños-grandes detalles, p.e., seguían rezando el Ángelus cada día. Un acuerdo de sus rectores con la Virgen de los Remedios, a la que, por cierto, he visitado en pocos años más que en toda mi vida. Otra, en Onda 8 hemos vivido los Viernes Santos de una forma especial. Una tercera, mis buenas noticias me han servido para pensar y hacer pensar a la gente.
LA BUENA NOTICIA de hoy, es que ONDA 8 no morirá jamás, estará en Internet o en otra frecuencia, pero sobre todo estará siempre en la voz y en el Espíritu de los hombres de Buena Voluntad que intentaremos encontrar la luz a través del dialogo y la buena leche. Y JOSÉ MARTÍ sentenciaba "La libertad cuesta muy y es necesario o resignarse a vivir sin ella o decidirse a pagar su precio". Para muchos de nosotros esta situación no es nueva.Ya estamos acostumbrados, nos hemos tenido que marchar de otros sitios anteriormente. Pero seguiremos en la brecha.