Momentos históricos de Vélez

Alcaldes veleños
durante la República (II)

Fue en el mes de abril de 1931 cuando, tras unas esperanzadoras y limpias elecciones generales, se proclamó la II República Española. El fervor de la clase trabajadora se vislumbró en las calles, las cuales se inundaron de estusiasmados manifestantes al grito de ¡Viva la República! Antes sus ojos se abría un nuevo periódo de la Historia Española.

Cuando las derechas se reorganizan, comienzan a poner obstáculos a las reformas, lo que provoca que se vuelvieran a celebrar elecciones dos años más tarde con la victoria de las derechas. En Vélez-Málaga se planteón un problema. Los radicales de Enrique Montoro sacaron 7 concejales, las derechas 9, Acción Republicana 4, socialistas 3 y Radical-socialistas uno. Todo pendía de un hilo, puesto que la derechas podrían gobernar si Enrique Montoro y los radicales se aliaban con ellos. Pero el conflicto manaba por la primera tenencia. Acción Popular quería poseearla, mientras que los Radicales, que ya la habían obtenido, deseaban permanecer en ella. Esto pudo dar un giro de 180 grados pues de esta desunión podrían haberse beneficiado los socialistas. Pese a ello, la alianza entre Radicales y Acción Popular fue inevitable, siendo nombrado alcalde Manuel Martel Gallardo.
Martel procedía de la cuna de los "señoritos" veleños, monarquico de condición y aliado larista. Con anterioridad a la República había llegado a ser alcalde en 1913 y en 1923. Con él se frenaron estrepitosamente las reformas tan añoradas por el proletariado. Así es que, con esa actitud, se ganó la enemistad de las izquierdas. Volvió a favorecer a la Casa Larios y dictaminó medidas de despido a las personas que no habían votado a las derechas. Martel se convirtió en el enemigo de las organizaciones sindicales.
Ante la efervescencia que se había creado en el país, con la Revolución de Asturias y la ilegalización del Partido Socialista, en Vélez el clímax político que se respiraba se asemejaba al resto del país. Ambiente cargado de extremismo e intolerancia. Hubo fuertes huelgas y manifstaciones al vencer el Frente Popular en las elecciones de febrero. Ganaron las izquierdas, pero en nuestro pueblo seguía existiendo un ápice de moderación en las manos de Amadeo Téllez Jiménez, elegido alcalde.

Un bohemio
Amadeo había sido un bohemio en su juventud. Torero, concejal y, luego, poeta. Durante la República había sido un excelente político y se ganó el favor de muchos. No obstante, se vio desbordado por los acontecimientos del periódo "pre-revolucionario": ataques a la iglesia, manifestaciones y reyertas entre huelguistas. Entrado el mes de Marzo de 1936, Amadeo sufría una aplopegía. Aún así, hizo frente a los disturbios y destrozos de imágenes de iglesias y conventos. Su enfermedad le hicieron retirarse al estalla la guerra, cuyo cargo recayó en Federico Terrón Rodríguez.
Federico procedía de Aldeire (Granada). Era profesor de Instrucción Pública pidiendo una excedencia trasladándosea Vélez. Tenía una carnicería en Málaga y su mujer poseía tierras. Sobre Federico, hombre instruido, recayó la pesada carga de los primeros momentos de la sublevación militar. Vió como las organizaciones del Frente Popular se fusionaron con el Ayuntamiento y él dejó de tener potestad, en cuyo lugar emergió un Comité de Enlace. Hombre moderado y en contra de la violencia, dimitió en septiembre del 36 y fue nombrado un nuevo alcalde: Laureano Martín García, el único socialista que obstentó el cargo en la República. Pocos meses después, en febrero del 37, las tropas nacionales conquistaron Málaga y Laureano marchó a zona republicana. Terminada la guerra, se exilió a México, en Guadalajara.
De todos estos alcalde, dos fueron fusilados. Manuel Martel murió en el Padro de Rey por anarquistas de Málaga en la famosa saca de la cárcel del 1 de agosto del 36. Y Federico Terrón Rodríguez fue fusilado por los nacionales en las tapias del cementerio de Vélez el 2 de agosto de 1939. Los restantes murieron de viejo...

Por Francisco González
Federico Terrón Rodríguez.