El apunte
Gloria Méndez-Trelles

Mayo electoral

Mayo no es sólo el quinto mes del año en el calendario gregoriano, ni el mes del Corte Inglés con su 'Día de la Madre', ni el mes de las primeras comuniones, ni el de las flores, ni el de la Virgen María… Mayo es mucho más. El día 27 de este mes seremos los ciudadanos los que elijamos a nuestro alcalde y a los representantes municipales que queremos que decidan por nosotros y defiendan nuestros intereses durante los próximos 4 años. Ni la lista de la compra, ni la lista de la clase, ni la lista de bodas, ni la lista de los 40 principales, ni la lista de Schindler …han sido las listas más comentadas en el último período. La 'lista de las listas' ha sido la lista electoral que cada uno de los partidos políticos ha presentado en nuestro municipio. Las candidaturas electorales ya tienen nombre y apellidos. Los hay para todos los gustos. Estrellitas, desconocidos, simpáticos, antipáticos, impresentables, cordiales, prepotentes, penosos, amables, salerosos, sociables, jóvenes, mayores, repetitivos, cultos, alegres… Haberlos, lo hay. Los candidatos lucirán hasta final de este mes su sonrisa 'Profiden' en el mercado, en las romerías, comuniones, cafeterías…El curso acelerado de 'cómo actuar en campaña electoral', si es que lo hay, habrá sido el manual más vendido en las librerías y tampoco habrán faltado los consejos a los amigos sobre 'cómo comportarme simpáticamente en público para ser votado'. No es fácil para un político hablar 'campechano' a las 11 de la mañana en el mercadillo y dos horas más tarde, hablar 'muys finolis' en una comida de importantes empresarios. No es lo mismo pedir el voto entre eses que entre zetas. Tampoco será fácil para los candidatos mostrarse de manera natural sabiendo que pueden ser juzgados por las apariencias, que van a ser captados por los flashes de los fotógrafos o que su discurso puede ser poco acertado. Es difícil, y por eso durante la campaña veremos de todo un poco. Políticos dando mítines (los que sepan), bailando, jugando con los niños, besando eufóricamente a los mayores, abrazando a la juventud, saludando, paseando por las calles, regalando obsequios, haciendo la compra... Las calles de la ciudad se convertirán estos días del mes mariano en una pasarela improvisada donde seguro veremos desfilar a algún que otro fantoche y por qué no, algún líder. Me quedo con esos políticos que también visitaron el mercado municipal en septiembre del pasado año, que pasearon por la Villa hace ocho meses, que fueron al fútbol cada domingo, con los que charlaron con la juventud a menudo, los que supieron y saben estar donde estén y a los que simplemente fueron y se mostraron como son todo el año. Nada de cursillos acelerados en los que se aprenderá muy rápido pero mal.