

El apunte
Gloria Méndez-Trelles
Quiero un premio para mí
Querido alcalde: tengo una carta y unas cuantas preguntas para usted. Hoy he sido buena, muy buena. Esta mañana cuando subí a mi coche lo primero que hice fue ponerme el cinturón de seguridad, ajustar los espejos retrovisores y pisar suavemente el acelerador. Le prometo que no he cometido ningún exceso de velocidad. Tampoco me he saltado ningún stop y he respetado todos los pasos de peatones. Tras aparcar mi coche sin invadir ninguna zona reservada para minusválidos o un carga y descarga ni en segunda fila entorpeciendo el tráfico, he dado un paseo. Le prometo que no he tirado papeles al suelo, que no he escupido a la acera, que no he arrancado hojas a las plantas, que no he dejado mi huella con las cáscaras de pipas y que he cuidado todo el mobiliario urbano como si fuera el de mi propia casa. Tras mi agradable y respetuoso paseo -no insulté a ningún niñato y ayudé a los mayores a llevar sus compras a casa- me fui felizmente al trabajo. He llegado a mi hora, apenas he tardado 10 minutos en desayunar y he concluido todas las tareas pendientes. A la hora de comer no me he ido sin pagar del restaurante y además he dejado una modesta propina al camarero, a quien le he hablado con respeto y educación. No me he meado en plena calle, pese a no aguantar más y a no encontrar un baño público en ningún lugar. Después he cogido de nuevo mi coche y le doy mi palabra que tampoco he hecho adelantamientos imprudentes ni me he colado en mi calle por dirección prohibida para llegar tres minutos antes a mi casa sin tener que dar tres mil rodeos. Le he dado un paseo a mi perro y no le he dejado que se mee por las esquinas y además, he recogido la caca con una bolsita para que ningún peatón se lleve un recuerdo de mi mascota. La bolsita pestosa la he depositado en el contenedor junto a mi chicle manio. No he tirado la basura fuera del horario establecido, aunque apestaba en mi patio desde por la mañana. Tampoco he puesto la tele a toda voz y la música demasiada alta a partir de las doce de la noche para no alterar el silencio.
Alcalde, no me negará usted que hoy he sido buena, muy buena. He aquí mi pregunta: si usted ha lanzado una campaña en la que "premia" a los jóvenes como yo con bonos de gasolina por dar 0,0 en los controles de alcoholemia esto es, por cumplir con sus obligaciones y respetar la ley y normas establecidas, yo quiero que usted me trate a mi como a ellos, ni más ni menos. Yo también he cumplido con mis obligaciones y también quiero un premio para mí.